Publicado por: Tiempo 21 |
jueves 5 de marzo de 2026 | Publicado a las: 10:22
Ariel Melgarejo, carpintero de 47 años, padece un bocio gigante que le provoca episodios de asfixia nocturna y fuertes dolores. Su familia pide que su caso sea revisado por el sistema público de salud.
Un dramático llamado de ayuda realizó una familia del sector rural de Selva Oscuraen la comuna de Victoria, región de La Araucanía, luego de denunciar que un hombre lleva más de 15 años esperando una cirugía en el Hospital Regional de Temuco para tratar una grave condición médica.
El caso corresponde a Ariel Melgarejo Moragacarpintero de 47 años, padre de cinco hijos y abuelo de una niña, quien según su familia permanece en lista de espera para una operación destinada a extirpar un bocio de gran tamaño que ha ido creciendo progresivamente con los años.
La situación se hizo pública luego de que su hija compartiera el caso en redes sociales, donde relató la difícil situación que enfrenta su padre. “Mi papá tiene 47 años, es diabético crónico y lleva más de 15 años esperando una operación en el Hospital Regional de Temuco”, señaló en la publicación que rápidamente comenzó a difundirse en internet.

De acuerdo con el testimonio familiar, el bocio —aunque fue diagnosticado como benigno— ha alcanzado un tamaño considerable y genera severas complicaciones en su vida cotidiana. La condición le provoca episodios constantes de ahogo mientras duermeya que el crecimiento del tejido presiona las vías respiratorias e impide el paso normal del aire.
La familia afirma que durante estos años Ariel ha sido citado en diversas ocasiones para realizar exámenes y evaluaciones médicas previas a la cirugía. Sin embargo, sostienen que el proceso se ha repetido sin que finalmente se concreta la intervención, quedando nuevamente su caso en lista de espera.
En los últimos días, además, su estado de salud habría empeorado. Según su hija, el hombre sufre dolores intensos, migrañas y fuertes jaquecaslo que dificulta su vida diaria e incluso su capacidad para continuar trabajando como carpintero, actividad con la que sostiene a su familia.
A pesar de las dificultades, el hombre ha seguido trabajando durante años para mantener su hogar. Su familia asegura que no busca generar polémica ni atacar a las autoridades de salud, sino que lograr que su caso sea revisado y recibir una respuesta concreta del sistema público.
Debido a que el costo de la cirugía en el sistema privado asciende a varios millones de pesos, sus cercanos aseguran que la única alternativa viable es que la intervención pueda realizarse a través del sistema público de salud. Por ello, hicieron un llamado para que el caso sea escuchado y pueda resolverse una espera que ya supera la década y media.
