La reciente entrega de ocho nuevas camionetas de alto estándar a la Policía de Investigaciones (PDI) en la región de O’Higgins no debe entenderse simplemente como una renovación de activos, sino como una estrategia fundamental para fortalecer la justicia y la seguridad en las 33 comunas de la zona.
Con una inversión que supera los 1.754 millones de pesos financiados por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), esta iniciativa busca dotar a los detectives de herramientas modernas para enfrentar los desafíos criminales actuales.
La relevancia de esta dotación radica en que la movilidad es un factor crítico para la eficacia policial. Como bien ha señalado el mando regional de la PDI, la labor investigativa exige rapidez y precisión, ya sea para el peritaje de un sitio del suceso, la custodia de evidencias o la realización de vigilancias móviles. Al renovar una flota antigua, no solo se reducen los costos de mantenimiento, sino que se garantiza que los detectives puedan desplazarse de forma segura en escenarios de alta complejidad vial, permitiendo una lucha más frontal contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Además, este esfuerzo institucional cobra especial valor en un contexto donde, a menudo, la falta de personal debe ser suplida con inteligencia, tecnología y trabajo en equipo. La llegada de estos vehículos permite que la PDI llegue a «todos los rincones de la región», mejorando la disposición operativa y devolviendo, paulatinamente, la sensación de seguridad a la ciudadanía.
Es destacable que esta acción no es un hecho aislado, sino parte de una «ocupación prioritaria» del Gobierno Regional y el Consejo Regional, que también involucra apoyo a Carabineros y municipios.
En conclusión, dotar a la PDI de vehículos modernos es una señal concreta de compromiso con la seguridad pública. No se trata solo de fierros y motores, sino de una inversión estratégica que fortalezca la capacidad investigativa y garantice que la justicia pueda operar con la celeridad que demandan los habitantes de O’Higgins.
