No es muy habitual que una película de terror sume 16 candidaturas al Oscar, aunque está claro que los pecadoresla taquillera propuesta de Ryan Coogler que lleva acumulados 370 millones de dólares en todo el mundo, es mucho más que una película de género. Uno de los posibles desenlaces de la noche del domingo en el Teatro Dolby es que ese sea la película que de la gran sorpresa, por más que todo apunta a que los grandes premios serán para Una batalla tras otra. Y si bien hasta ahora se pensaba que la preciada estatuilla para mejor actor era o bien para Timothée Chalamet, que ya ha perdido en tres ocasiones anteriores y se ha llevado el Globo de Oro en la categoría de comedia o musical, o bien para Wagner Moura, que lo ganó en la de drama, el reciente triunfo de Michael B. Jordan en los premios del sindicato de actores le ha colocado al tope de las apuestas. Después de todo, la gran estrella de Marvel, que está nominada por primera vez, interpreta en la película cuatro personajes distintos, si se tiene en cuenta las diferentes variantes de los gemelos Smoke y Stack. Además, un triunfo de Jordan también lo sería para la comunidad afroamericana, que solo ha sido reconocido cinco veces en la historia de la Academia con ese galardón. Aunque también compiten Leonardo DiCaprio, que lo hace por quinta vez y lo ha ganado una vez, y Ethan Hawke, que perdió cuatro veces, todo parece indicar que esa noche no será para ellos.
Ha colaborado con Ryan en un buen número de proyectos. ¿De qué manera ha evolucionado su proceso creativo a lo largo de los años?
Ha evolucionado mucho precisamente porque cada vez nos conocemos más. La cercanía estrechó nuestra capacidad para comunicarnos, poner en práctica nuestras ideas, ser creativos y generar el espacio seguro que necesitamos para empujarnos entre nosotros. Él sabe cuando sacarme de mi zona de confort. Eso es lo que le convierte en un director verdaderamente increíble. En mi caso, conociendo de antemano sus instrucciones y entendiendo cada mirada suya, me alcanza para saber lo que necesita. Tenemos una comunicación no verbal que es muy fuerte. Eso hace que nuestra dinámica sea muy efectiva cuando estamos filmando juntos.
¿El hecho de que usted también fuese productor de Los pecadores cambió en algo esa relación?
No demasiado. Creo que una de las cosas más importantes que Ryan quería de mí en este rodaje era que precisamente me quitara mi sombrero de director y productor y me concentrara solamente en los personajes que tenía que interpretar, sabiendo que iba a tener a carga un poco más de lo habitual ya que debía hacer de Smoke, y Stack en sus dos versiones, cuando es humano y cuando es vampiro. Él sabe que yo suelo ocuparme de muchas cosas al mismo tiempo y en esta ocasión quería que me concentrase en la actuación, que fue lo que hice.
¿Qué aprendió sobre usted mismo al tener que interpretar a múltiples personajes?
Creo que la experiencia me enseñó cuán complejos pueden ser tus pensamientos más profundos. Uno tiene un diálogo consigo mismo y con su conciencia. A veces esos pensamientos pueden ser muy impertinentes. Por otro lado, fue interesante tener que plantearme qué es lo que haría Stack frente a determinada situación y cómo reaccionaría Smoke, porque están siempre juntos. Es muy raro que se separen. Cuando se trata de gemelos, por lo general hay uno que es muy bueno haciendo algo y el otro no, porque está el hermano para solucionarlo. Se vuelven dependientes el uno del otro por esa razón. Al interpretarles, aprenderá que siempre hay dos formas de hacer algo. Nunca hay una sola manera de resolverlo. Eso se ve claramente en Smoke y Stack, porque tienen opiniones y estrategias diferentes. Y eso fue muy interesante a la hora de interpretarles.
En Smoke y Stack todo comienza con sus traumas infantiles. Es la cruz que ambos cargan
¿Cómo les describiría?
Creo que en ellos todo comienza con sus traumas infantiles. Es la cruz que ambos cargan. Smoke logra internalizarlo, y no habla mucho de eso. Tiene una personalidad estable y es el que resuelve las cosas por los dos. En Stack el trauma es mas visible. Por su dolor, todo el tiempo está tratando de encontrarle una vuelta a las cosas. Cuando se convierte en vampiro, todo adquiere otra intensidad, pero no deja de amar a su hermano. Eso no cambia en él. Quiere mantener a su familia unida a cualquier precio, porque esa era la única forma de tener algo de libertad en esos tiempos oscuros de la década de los treinta para las personas negras. En cambio Smoke está agotado. Lleva mucho tiempo batallando, ha sufrido una gran pérdida con Annie, su otra mitad, y también ha perdido un niño, por eso está buscando alguna forma de resolución en su vida y de encontrar la paz. Lo cierto es que tuve que zambullirme en estos detalles tan distintivos de cada personaje para lograr que cada uno resaltara con fuerza propia.
¿Cómo hacía para no confundirse?
No fue difícil. Una de las grandes cosas que tiene actuar para el cine es que te obliga a subirte al acantilado, asomarte al borde de lo incierto y lo desconocido para luego saltar, que es el momento en que ya no eres el que tiene el control. Todo pasa por estar muy preparado, por conocer a tu personaje por dentro y por fuera, y desarrollarle hasta un punto en el que sientes que ha hecho todo lo que estaba a tu alcance. Luego, todo pasa por largarte a caminar cada día con esos zapatos. La incertidumbre de si lo vas a lograr es lo que hace que no te relajes nunca y que estés siempre listo para lo que pueda aparecer. Por supuesto luego te toca trabajar con un elenco increíble rodeado de unas escenografías maravillosas que te ayudan a sostener la ilusión de que estás viviendo en otra realidad. Filmamos esta película en Luisiana, y cuando a tu alrededor tienes campos de algodón y plantaciones de caña de azúcar, que es donde vivieron tus ancestros, es imposible no conectarse con tu papel. Esa fue la realidad cotidiana para mi abuela y mi bisabuela. Me alcancé con caminar por esos sitios para cargarme con la energía y la historia de estos personajes. Los pecadores es una carta de amor a mis bisabuelos. Yo solo conocí a mi abuela cuando era una anciana, pero alguna vez tuvo 25 años y probablemente estuvo en una cantina como la que aparece en nuestra película. Mientras la rodábamos nos dimos cuenta que les estábamos rindiendo un homenaje, a ellos ya las cosas por las que tuvieron que pasar.

¿Cómo fue filmar las escenas en las que aparecen tus dos personajes juntos?
Lo fuimos decidiendo caso por caso, dependiendo de la escena y de lo que cada hermano tenía que aportar. Por lo general rodábamos primero la parte de Stack, porque era el que tenía más energía, y el que siempre estaba motivado. Tiene un tono de voz más alto que Smoke, que generalmente está fumando y tiene una energía mucho más aplacada. Cada vez que podíamos, yo trataba de resolver primero la parte de Stack, y dejaba lo de Smoke para cuando estábamos terminando el día. Pero había ocasiones en que el rodaje estaba organizado de tal manera que teníamos que hacerlo al revés. Para las instancias más complicadas usábamos una cámara muy compleja que se llama TechnoDolly, como cuando un hermano le pasa un cigarrillo al otro. Se programa para que pueda repetir el mismo movimiento de manera consistente y precisa. Y eso era crucial a la hora de unificar las dos interpretaciones. Algunas de las escenas más difíciles, como cuando Smoke y Stack se están peleando entre ellos, requirieron de efectos visuales y de una plataforma en la que había muchísimas cámaras montadas, y en la que filmé muchas veces con un doble que hacía de mi mellizo.
Estos son los personajes más difíciles que me ha tocado interpretar, y es la película más ardua de toda mi carrera.
¿Diría que este ha sido el proyecto más complejo que ha hecho con Ryan?
Sin duda. Estos son los personajes más difíciles que me ha tocado interpretar, y es la película más ardua de toda mi carrera. Hubo toda una serie de razones por las que me lancé a hacerla. Fue la posibilidad de crecer como actor y de superar un desafío. Quería ir más allá de mi zona de confort y hacer algo que fuese un poco diferente a lo que ya he hecho antes. ¿Cuántas oportunidades se me van a presentar en la vida de interpretar a gemelos? Y además en este caso el rodaje iba a ser con un colaborador de toda la vida como lo es Ryan. Yo quería hacer algo que se distinga notablemente de los otros personajes que he hecho, y esta fue la gran ocasión para intentarlo.
