África Vázquez (Zaragoza, 1990) lleva escribiendo desde que tiene memoria. A los 14 años empezó una novela inspirada en ‘La historia interminable’ de Michael Ende, pero su trayectoria empezó cuando ganó el Premio Jordi Sierra i Fabra con 17 años. Fue su primer reconocimiento, pero ni de lejos el último. Ahora, casi veinte años después, cuenta con más de 30 libros editados entre España y Latinoamérica cuyas temáticas oscilan entre la fantasía, el romance, la ciencia ficción y la novela histórica, entre otros. Además, cuenta con premios literarios como el Kelvin 505 del festival Celsius 232 (2022), el Búho (2022), Inmortales (2022), Ficción Express (2020) y CREAR (2019). El último de ellos ha sido el Premio Minotauroun sello editorial con el que siempre ha deseado publicar y que este 25 de marzo se hará realidad con ‘La sombra del loto negro‘, la fantástica novela ambientada en un reinventado Antiguo Egipto que ha resultado ganadora de la vigésima edición del galardón.
¿Cómo se siente alguien que acaba de ganar el Premio Minotauro?
Muy honrada y muy contenta. Es muy tópico, pero la verdad es que estoy muy contento. Además, formar parte tanto de esta tradición como de esta corriente actual de tantas autoras y autores, especialmente autoras de fantasía, me hace mucha ilusión. Creo que es un momento muy bonito.
No era el primer premio importante que ganaba. Ganó el Kelvin en el festival Celsius 232, que también es referente en el género, y otros cuatro. ¿Cómo vive ese recorrido?
Tengo la suerte de dedicarme a lo que más me gusta, que es escribir. Cada premio es un empujoncito para seguir, aunque yo escribiría igual en mi casa. Pero hace muchísima ilusión porque es una manera de llegar a los lectores. Tú escribes para ti, pero comparte tu historia es maravillosa. En el caso de Minotauro, como lectora he sido y soy muy fan, así que tiene un gran componente emocional. Con el Kelvin me pasó algo parecido, porque soy muy asidua al Celsius. Cuando un premio tiene un significado emocional para ti, todavía es más bonito.
Entrevista con la ganadora del Premio Minotauro 2026, África Vázquez / Manu Mitrú
Es la tercera mujer que gana este premio en 20 ediciones, de hecho la última fue Montse de Paz en 2011. ¿Cómo se siente al respecto?
Es algo que me satisface. Ahora hay muchísimas autoras haciendo grandes historias de género, y tengo muchísimos referentes como Belén Martínez, Patricia García-Rojo, Marta Cruces… Y podría seguir. Creo que este momento tenía que llegar. Me siento honradísima de que me haya tocado a mí, pero deseo que sigan presentándose mujeres, jóvenes, mayores o de cualquier edad; y que vean que esta posibilidad existe. Que apunten alto y no tengan ese pudor que a veces tenemos.
¿Es algo que le diría a aquellas que quizás no se atreven a dar el paso?
Si. En mi caso me animó mucho mi agente, Íñigo. Yo tenía la idea en la cabeza, pero me daba mucho respeto. Quería mandar algo que, al menos, fuera “elegible”. Estuve muchos años intentando publicar sin conseguirlo. Pero siempre me repetía que todos los autores y autoras a los que admiraba tenían algo en común: ninguno se había rendido. Y eso también lo tengo yo, no me estoy rindiendo. Hay un componente de suerte en los premios, pero también uno de trabajo y de no tirar la toalla. Y si un año no ganas, sigues escribiendo, mejoras, pruebas cosas nuevas. Eso es fundamental.

Entrevista con la ganadora del Premio Minotauro 2026, África Vázquez / Manu Mitrú
Entrando en la novela, ‘La sombra del loto negro’, ¿de dónde sale la protagonista?
Elegí a Imet porque es una persona normal y corriente. A los 15 años podría ser cualquier chica porque no es especial, ni más lista, ni más alta. Y son las circunstancias las que la arrastran a ciertas situaciones, y ella tiene que decidir qué hacer con eso. Al principio actúa como la niña que es, pero poco a poco va configurando su personalidad y sus creencias. Y esas creencias cambian, se rompen. Creo que eso es muy real. Quería un Antiguo Egipto imaginario, fantástico y onírico, pero con una historia de personas corrientes. Los personajes son muy humanos, muy normales, arrastrados por sus circunstancias.
¿Y por qué el Antiguo Egipto?
Es una cultura que me fascina profundamente. Me gusta mucho la historia de Roma y Grecia, supongo que tendrá que ver porque soy licenciada en Historia, pero Egipto le habla a mi alma. Tiene algo especial para mí. La primera vez que fui tenía 13 años, luego volví a los 27 para revivir ese viaje porque es un lugar muy importante en mi vida. Egipto no deja indiferente a nadie.
Cómo las sociedades otorgan y retiran estatus es algo muy presente también hoy, y la fantasía permite crear escenarios para explorar eso”
Imet pasó por muchas profesiones y clases sociales, y se puede intuir cierta crítica social.
Hay un momento en que la protagonista se da cuenta de lo fácil que es perder el estatus social y lo difícil que es recuperarlo. Y siempre me ha interesado cómo funciona el poder. Quién decide, por qué ciertas personas gobiernan o dirigen grandes corporaciones. Cómo las sociedades otorgan y retiran estatus es algo muy presente también hoy, y la fantasía permite crear escenarios para explorar eso. Al final no deja de ser un espejo de nuestro día a día. Al final Imet no es la elegida ni vive el clásico viaje del héroe, no es especial, sino que ella construye lo que es.

Entrevista con la ganadora del Premio Minotauro 2026, África Vázquez / Manu Mitrú
Todas las novelas tienen algo de su autor. ¿Qué hay de usted en esto?
Aunque tiene crudeza, creo que hay ternura. Tengo bastante fe en el ser humano y esperanza, y eso se nota. Intenté ser “malota” porque al final se trata de una fantasía oscura, pero no es una novela amarga. Tiene momentos duros, pero también luz. Y a mí me gustan las historias de luz y oscuridad, como ‘El Señor de los Anillos’. Son mis historias de confort. Disfruto personajes luminosos que resisten en entornos oscuros.
Empecé una fantasía pública cuando decían que no vendía. Siempre he tenido muy claro que lo que quiero es escribir tranquilamente y disfrutar”
Lleva más de 30 novelas editadas (entre digitales y en físico). ¿Cómo ve su evolución?
Empecé con ilusión por contar historias. Escribía porque me gustaba. Mi primera publicación fue siendo muy joven, al presentarme a un premio sin expectativas de ganar. He probado distintos géneros porque leo de todo, aunque la fantasía siempre ha sido central para mí. De hecho, empecé a publicar cuando decían que la fantasía no vendía, pero siempre he tenido muy claro que lo que quiero es escribir tranquilamente y disfrutar. Si se publica, genial. Y si no, seguiré escribiendo igual.
Si tuviera que definir la novela con una frase, ¿cuál sería?
“Que nadie te gobierne”. Creo que resume muy bien el espíritu de la historia.
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