Rodrigo Sorogoyen tiene ya a punto su nueva película, El ser queridocuyo estreno en salas está previsto para finales de agosto. Como aún queda bastante tiempo por delante, el director y guionista ha convocado a un grupo reducido de periodistas en los cines Verdi de Madrid para mostrar un aperitivo de lo que se avecina: una primera e intensa escena de 20 minutos en la que Javier Bardem y Victoria Luengo se reúnen en un restaurante.
Él está sentado, se le ve nervioso y escribe algunas notas en un papel a la espera de que llegue su hija, una actriz de 30 años en horas bajas. Esteban, el personaje de Bardem, es un director de cine que acaba de regresar de Nueva York con la intención de rodar una película sobre el Sáhara y quiere que su hija Emilia lo protagonice. Hace trece años que no se han visto y la tensión flota en el aire, enmascarada tras preguntas incómodas de cordialidad mientras deciden qué van a comer. Él quiere unas verdinas que probó recientemente, pero esta vez no están en la carta.
“Es una primera escena de puro diálogo muy potente y planteé su rodaje de forma especial porque no quería que Victoria y Javier se vieran antes de rodarla, con todos los riesgos que eso entrañaba”. Los protagonistas hace años que están distanciados y quisieron emular esa separación “de la manera más realista posible”, explica Sorogoyen sobre su nueva obra, una película original de Movistar Plus+ que llega rodeada de una gran expectación tras el éxito de como mejores. Ambos actores se conocieron dos años antes de rodar, luego estuvieron con ellos dos veces tanto la coguionista Isabel Peña como Sorogoyen y pasaron muchos meses sin verso antes del inicio del rodaje en febrero del año pasado. “Les prohibimos verse y lo que hicimos fue ensayar con Javier por un lado y con Victoria por otro, crear una biografía y recuerdos que no están en el guion. Como la película habla mucho también del relato y la memoria era interesante recuerdos crear distintos entre ellos”, añade el cineasta, quien reconoce que la primera escena se rodó el primer día de rodaje y todo el equipo estaba “nerviosísimo”.
El mayor reto de esa escena fue que se rodó en una sola toma y durante una hora y media, sin cortar, con cinco cámaras escondidas.
El mayor reto, dice, fue que se rodó “en una sola toma” y durante una hora y media “sin cortar, con cinco cámaras escondidas para que el efecto de ese encuentro fuese más real y sin nadie del equipo en el restaurante. Estaban microfonados desde antes”, cuenta el responsable de títulos como El reino oh Que Dios nos perdone. Sí que había cosas pactadas, como un guion de diez páginas, pero el resto “es todo improvisado”, de ahí “esos nervios que son oro y que se notan entre ellos”. La tensión entre “estas dos bestias de la interpretación” se acentúa además con la opción del realizador de transmitir un “ambiente opresivo” a través de planos cortos de los protagonistas, “que los escorzos de ambos taparan a la otra persona, que no se dejasen ver, que la presencia de uno estuviera muy presente en la vida del otro”. Una secuencia tan impactante que eliminó de inmediato la opción previa de empezar el relato con tres escenas anteriores de la vida de Esteban en su casa.

Bardem y Luengo siempre fueron la primera opción como protagonistas de esta historia que narra “un intento de reconciliación”. Por eso, antes de empezar a escribir el guion ya contaron con su aprobación. Con Luengo ya habían colaborado en la serie. Antidisturbiospero con el oscarizado actor español era la primera vez. “Me he encontrado con una persona muy sencilla, cercana, profesional y payasa en el sentido que le gusta divertirse. Yo estaba muy nerviosa al principio”, afirma Sorogoyen sobre dirigir a Bardem. “Me pregunté que a veces falla”, dice entre risas. “Y lo que me encanta de él es que sabe más de montaje que yo”.
Cuando supimos que la sinopsis de ‘Valor sentimental’ era la misma nos afectó muchísimo, todo fue un drama, pero después de dos años nos ha dado tiempo a aceptarlo.
Después de deslumbrar con como mejores en la sección Cannes premiere del certamen francés en el 2022, Sorogoyen tiene esperanza en que El ser querido pueda concurrir en la sección oficial esta próxima edición. En Cannes precisamente es donde empezó su recorrido en el 2025 la noruega valor sentimentalde Joaquim Trier, cuya trama recuerda mucho a la cinta de Sorogoyen. “Es algo que nos afectó muchísimo, todo fue un drama, un shock, pero después de dos años nos ha dado tiempo a aceptarlo. Yo ahora lo veo como algo muy natural y que ha pasado en la historia del cine tantas veces que te estalla la cabeza”, expresa.
“Recuerdo que estábamos rodando Los años nuevos y El ser querido ya estaba escrito y al leer la sinopsis dije: ‘no puede ser’ porque era la misma sinopsis”. Sin embargo, sostiene que son “dos películas completamente distintas” y, en cierta medida, ve “divertido que el espectador observa las diferencias entre dos películas que empiezan igual pero luego son diferentes”. Y matiza, “la gran diferencia es que nuestra película es el rodaje y valor sentimental Acaba en un rodaje, además de que el tono y el espíritu es totalmente distinto”. Evidentemente, la escena sabe a poco y hay ganas de más. Le espera un año movido de promoción al equipo del filme. Ojalá arranque en el festival de Cannes. El día 9 de abril los organizadores del certamen desvelarán los títulos de la sección oficial.

