Maqueta “Pla de Barcelona 2026-2035”
★★★★✩
Autores: Equipo coordinado por el Laboratorio de Maquetas de la ETSAV
Ubicación: Barcelona. Casa de la Arquitectura, en la antigua sede editorial Gustavo Gili. Calle Rosselló, 87
En esta sección se presentan nuevos edificios y se describen sus características y el modo en que mejoran la vida de sus usuarios. La obra hoy elegida es más que eso, porque reúne todos los edificios de Barcelona y una selección, íntegra o parcial, de los de catorce municipios circundantes. Me refiero a la maqueta “Pla de Barcelona 2026-2035”, cuya presentación en la sede de la Capital Mundial de la Arquitectura, abrió esta celebración.
La experiencia que ofrece la observación de esta maqueta de 84 metros cuadrados, a escala 1/1.500, es distinta a la que ofrece la visita a un edificio. Aquí no se trata de valorar la calidad de una obra en particular, sino de plantarse ante una gran representación de la ciudad, “leerla” y usarla como instrumento de análisis y de comprensión urbana.
Lo primero que llama la atención es el detalle con que se reproduce la volumetría ciudadana, los 14 km de costa, la trama de sus avenidas, las formas de sus principales edificios… Pero es la visión de conjunto de Barcelona lo que nos invita a una reflexión más esencial. Porque, a diferencia de la maqueta de la exposición “Barcelona in Progress” en el Fòrum 2004, esta se extiende a lado y lado de la sierra de Collserola, más allá del término municipal. La sierra, a diferencia del mar, admite a su espalda la constante expansión de la urbe, con núcleos habitados o polígonos industriales, según testimonio la maqueta, que ayuda a hacerse una idea de la realidad urbana, ya más metropolitana que municipal.
“Las maquetas nos atraen, quizás porque evocan los juguetes de nuestra infancia”, dice Àngel García, responsable del Laboratori de Maquetes de la ETSAV y coordinador de este proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona. Pero “Pla de Barcelona”, hecha con 1.204 piezas de un níveo blanco, fabricadas con impresoras y luego ensambladas como un rompecabezas, tiene también una función didáctica, porque evidencia rasgos de Barcelona que escapan a la visión del peatón. Por ejemplo, sus fases de crecimiento, su condición de urbe razonablemente ordenada, sus alturas homogéneas. Y, sobre todo, la realidad de Collserola no como barrera, sino como gran pulmón verde articulador, así como la condición metropolitana del conjunto, un hecho muy patentado en la maqueta, que debería orientar el desarrollo y la gestión de nuestra ciudad.
