El director Baz Luhrmann fue encontrado durante la producción de ‘Elvis’ (2022) 68 cajas con metraje y audio inéditos de Elvis Presley. Los materiales estaban conservados en una mina de sal de Kansas donde Warner Bros. guarda fondos. Había numerosos descartes de las películas ‘Elvis: así es’ (1970) y ‘Elvis on tour’ (1972), así como imágenes de ensayos y actuaciones desconocidas, y una entrevista solo de voz extensa e insólitamente sincera. Problema: la mayor parte de la película hallada era muda. Aunque, menos mal, existía el audio correspondiente. En algunos casos fue posible sincronizar imagen y sonido, en otros hubo que recurrir a otras grabaciones.
El trabajazo, un poco frankensteiniano, de restaurar, ensamblar y dar forma a todo ese contenido es ‘ÉPICO. Elvis Presley en concierto’película que se estrenó el viernes y en la que Luhrmann desmonta, ojalá de una vez por todas, el mito de que Elvis era un artista decadente en los años 70, mito más falso que las patillas postizas que se venden para disfrazarse precisamente del Elvis de esa época. La entrevista extensa e insólitamente sincera utiliza de hilo narrativo, si es que las películas de Luhrmann necesitan de tal cosa.
atropellado
Durante buena parte de la década de 1960, Elvis descubrió de mala manera su carrera discográfica y se dedicó a rodar como churros películas mayormente de serie Bpor mucho que tuvieran una superestrella como protagonista. En paralelo, la cultura pop que él contribuyo más que nadie a forjar y expandirse en los años 50 experimentó una evolución supersónica con los Beatles como cabecillas.. La suma de ambos factores Se convirtió en Elvis en un fósil prematuro: no pintaba nada en el nuevo mundo juvenil.. El programa de television conocido como ”68 comeback special’ y el elepé de 1969 ‘From Elvis in Memphis’ fueron sendos golpes en la mesa del artista, de incontestable autoridad artística. Y entonces… no se le ocurrió nada mejor a Elvis que empezar a actuar en el International Hotel de Las Vegas, la antítesis de la imperante contracultura ‘hippie’aunque se puede discutir si el lado oscuro estaba en la ciudad del vicio o en las comunas y los festivales greñudos (los crímenes de la familia Manson, la pesadilla de Altamont, el caos de Woodstock). El caso es que Elvis quedó definitivamente fuera de la onda moderna.
“Se ha olvidado que el pináculo absoluto de Elvis son sus primeros años en Las Vegas”, dijo Luhrmann. El cantante ofreció unos 640 ‘shows’ en Las Vegas, siempre en el International Hotel y siempre con las entradas agotadas, entre 1969 y 1976. En total, hizo unos 1.100 conciertos en los 70, el último, en Indianápolis el 26 de junio de 1977, un mes y medio antes de morir en Graceland.su mansión en Memphis, a los 42 años. No parecen números de un artista acabado.. Solo en el tramo final de su vida se le vio en escena deteriorada. Bastó eso y su sórdida muerte para fijar en el imaginario colectivo la idea del Elvis gordo y decrépito como representación del artista en todos los años 70.
Película oportuna
La película de Luhrmann impugna con imágenes y montaje arrolladores la imagen del Elvis decadente asociada a toda su etapa de los 70. Acompañado por una TCB Band imperial y en la que no falta de nada, vemos a un artista sobrenatural, tanto vocal como básicamente.
El momento del estreno de ‘EPIC. Elvis Presley en concierto’ es oportuno. Sus monos con lentejuelas y sus movimientos de karate ya no parecen ‘kitsch’sino una anticipación de lo que vendría después en el mundo del espectáculo. Y sus residencias en el International Hotel de Las Vegas son pura clarividencia: todo quisque en el pop y el rock, de Adele a U2, quiere una concentración de fechas en Las Vegas.. Elvis fue el primero, y eso siempre es un problema. Del mismo modo que es un problema imitar al inimitable Elvis de los 50, resulta mucho más fácil embutirse en un mono con lentejuelas y ponerse unas gafas exageradas. Pero eso es solo la superficie barata del Elvis de los 70, proclama Luhrmann en ‘EPIC. Elvis Presley en concierto’.
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