Hace cinco años, Alejandro Escallón y Laura Sánchez se soñaron con un festival gastronómico que fuera una oda a la hamburguesa. Desde entonces y, año a año, han venido consolidando Burgerville, organizado por The Gula Group y curado por B.eats, como un evento de ciudad que convoca a los amantes de este plato a probar preparaciones exclusivas de hamburgueserías y de restaurantes de otras especialidades que asumen el reto de participar con un producto que refleja sus cocinas.
Este año, Burgerville se realizará del 13 al 15 de marzo, en la Hacienda San Rafael, cambiando por primera vez su ubicación de siempre, El Museo El Chicó. Como es habitual, el festival tendrá una temática que acompañará la narrativa del evento y la decoración, así como experiencias y activaciones de marcas aliadas, y música en vivo.
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Son en total 35 restaurantes participantes, entre los que se incluyen una propuesta proveniente de Perú y tres de Medellína donde también llegará Burgerville por segunda vez consecutiva en abril. También habrá opciones dulces con ocho marcas de helados, galletas, malteadas y donas; y coctelería de la mano de los aliados como Tequila Patrón.
Escallón y Sánchez, fundadores de The Gula Group, hablan sobre el éxito de Burgerville, lo que trae la quinta edición y las innovaciones de los restaurantes.
Laura Sánchez y Alejandro Escallón, fundadores de The Gula Group. Foto:SOFÍA PRIETO IG: @YOURARTSYHUB
¿Por qué el cambio de ubicación este año?
Laura Sánchez (LS): La esencia de Burgerville es sorprendente. Después de varias ediciones en el Museo El Chicó, sentimos que era momento de salir de nuestra zona de confort y crear un mundo completamente distinto. La Hacienda San Rafael nos permite expandir la experiencia: más espacio, mayor apuesta inmersiva, nuevas dinámicas y una escenografía mucho más ambiciosa. No se trata solo de cambiar de lugar, sino de reinventar el universo del festival. Siempre buscamos que cuando alguien llegue a un evento de The Gula pase algo distinto, y este cambio responde a esa filosofía.
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¿Qué novedades trae el festival?
LS: Esta quinta edición marca una nueva etapa con varios hitos. Uno es que tendremos invitados internacionales: por primera vez integramos una propuesta desde Perú: Big Boy by Godo. Además, gracias a una alianza con Filo, organización detrás de importantes festivales gastronómicos, empezaremos a construir un puente más sólido con Perú, trayendo propuestas a Bogotá e incorporando también invitados en Medellín. Por otro lado, contaremos con tres destacados restaurantes de Medellín participando en la edición de Bogotá, fortaleciendo así el circuito entre ciudades. Y, por último, tendremos un formato más inmersivo en la nueva sede y una dinámica de fiesta exclusiva el viernes, pensada para quienes quieren vivir el festival desde una energía más nocturna.
Burgerville Foto:suministrada
¿Cuál es el enfoque temático de este año?
LS: En ediciones anteriores viajamos en el tiempo: exploramos el pasado y el futuro con conceptos muy marcados. Este año decidimos volver al origen. En un mundo cada vez más fragmentado, queremos enfocarnos en aquello que siempre nos ha unido: la comida como punto de encuentro, la hamburguesa como lenguaje urbano y el acto de compartir como experiencia central. Para contar esta historia, nos iremos simbólicamente a las civilizaciones antiguas, a la esencia, a ese momento primitivo en el que nos reuniremos alrededor de la comida era el gran ritual social. Esta edición es un regreso a la raíz.
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Este es el quinto año de Burgerville, un festival gastronómico exclusivo de hamburguesas. ¿A qué le atribuyen el éxito y la acogida del público?
LS: El éxito de Burgerville radica en que no lo concebimos simplemente como un evento gastronómico, sino como un hecho cultural y social donde la hamburguesa es la excusa perfecta para encontrarse, compartir y celebrar. Cada año hemos viajado en el tiempo con un concepto distinto. Hemos construido universos completamente diferentes. Esa transformación constante ha hecho que Burgerville sea siempre una sorpresa. No es un formato repetido: es una experiencia que evoluciona. La curaduría —a carga de B.eats— también es dinámica. Cada edición sube la vara: este año llegan hamburgueserías de otras ciudades y de otros países, y los restaurantes locales entienden que este es un escenario para sorprender. Todos quieren destacar, arriesgarse y proponer algo que no existe en ningún otro lugar. Esa mezcla de identidad, innovación y espíritu de fiesta —con regalos, activaciones, experiencias y una esencia de ‘buen parche’— es lo que hace que cada año el festival sea más interesante y que su acogida se extienda más allá de Bogotá.
Ko irá con la Saigón Bao Burger, con glaseado nuoc cham, chimichurri Vietnam y vegetales encurtidos. Foto:SOFÍA PRIETO IG: @YOURARTSYHUB
En la ciudad, ¿cómo se está innovando con la hamburguesa?
Alejandro Escallón (AE): La innovación viene de romper el molde tradicional. Burgerville funciona como un espacio creativo donde incluso restaurantes que no se especializan en hamburguesas experimentan con sabores, técnicas e influencias nuevas para crear su propia versión. Para esta edición tendremos 35 recetas exclusivas creadas únicamente para el festival, lo que motiva a los participantes a arriesgarse y entregar hamburguesas de otro nivel.
El año pasado hicieron el primer Burgerville en Medellín y este año traerán tres sitios de allá al festival de Bogotá. ¿Hay diferencias entre ambas ciudades en cuanto a las preferencias de las hamburguesas?
EA: Hemos notado diferencias claras en el paladar. En Medellín existe una tendencia más marcada hacia perfiles dulces, y muchas propuestas incorporan ese equilibrio. Lo interesante es que las hamburguesas que han viajado de Bogotá han tenido excelente aceptación en Medellín, y viceversa. De hecho, acabo de regresar de Medellín tras realizar pruebas con las marcas participantes y volví muy entusiasmado con el nivel de las propuestas que habrá en Bogotá. Este tipo de intercambios obliga a las marcas a subir la vara, a innovar más ya entregar un mejor producto. Al final, el gran beneficiado es el público porque el nivel gastronómico del país crece de manera conjunta.
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Por último, ¿qué no le puede faltar nunca a una hamburguesa de Burgerville?
AE: Más allá de una buena carne o un pan perfecto, a una hamburguesa de Burgerville nunca le puede faltar identidad. Debe ser una receta que cuente una historia, que sea auténtica y que esté diseñada para disfrutarse en comunidad. Ese es el ingrediente secreto de un ‘buen parche’.
Redacción Domingo
EL TIEMPO
