Cantante y compositora siciliana con trayectoria y carisma, Carmen Consoli, aterriza este domingo en el Paral·lel 62, dentro del festival Barnasants, con un concierto en el que una su voz a la Orquestra de Músiques d’Arrel de Catalunya (OMAC). Producción propia, en colaboración del Instituto Italiano de Cultura de Barcelona, en la que se establecerá un diálogo entre Catalunya y Sicilia en una apuesta por “la contaminación de fuentes distintas que dan lugar a algo nuevo”explica la artista de Catania.
Pasó el jueves por Valencia, le esperan también bolos en Sevilla, Madrid y Formentera (este, igualmente dentro de Barnasants), y se deleita haciendo pedagogía del siciliano, “que no es un dialecto, sino una lengua, que Pirandello usó y que conserva muchas palabras del catalán, consecuencia del antiguo dominio aragonés”explica remontándose a la Edad Media. Es el idioma de su nuevo álbum, el décimo de su discografía, ‘Amuri luci’. “Escrito así, sin verbo ni conjunción, como un neologismo, para que cada cual lo interprete como quiera”, indica. “Es un experimento lingüístico en el que vinculo el amor a la luz, al conocimiento”.
Consoli subraya que cada lengua tiene su alma y sus connotaciones anímicas. “El siciliano es una lengua de impostación fuerte, de tierra, de carne y de protesta. Con el italiano soy más poética y romántica”, estima. En ‘Amuri luci’ retrocede hasta las raíces de la isla, hasta “el griego antiguo, el latino y el árabe del poeta Ibn Hamdís” y cuenta con las colaboraciones de Jovanotti, Mahmood y Leonardo Sgroi.
La canción que da título al álbum parte de la historia de Peppino Impastato, recogida en la película ‘Los cien pasos’ (2000), de Marco Tullio Giordana. “Era un chico siciliano que habló demasiado y se enfrentó a la mafia”, explica. “Quise dedicársela a él, aunque al final la canción misma me dijo que tenía que dedicársela a su hermano, Giovanni, que sigue su lucha”. Ella responde con un poco de enigma a la pregunta de si se ha sentido alguna vez amenazada. “La mafia es demasiado sofisticada para amenazarte. Utiliza a otros para lo hagan”.
‘Amuri luci’, con sus texturas folk mediterráneas, es la primera entrega de una trilogía. La segunda será en inglés y otras lenguas europeas (“quizá el castellano y el catalán”) y reflejará influencias de bandas de rock como Sonic Youth o Pixies. Y la tercera, “más acústica”, mirará a “la Italia romántica, con referentes como Bruno Martino o Domenico Modugno”.
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