La librería madrileña Tipos Infames baja definitivamente la persiana después de más de 15 años surtiendo de lecturas y vinos a cuantos pasaban -y entraban- en su establecimiento en el número 3 de la calle de San Joaquín. El comercio del barrio de Malasaña, … que se convirtió en referencia en el centro de la capital española, ha comunicado su cierre a través de un mensaje en las redes sociales.
«Es una pena, pero como otros muchos negocios locales, la gentrificación nos obliga a tener que echar el cierre», explican sus propietarios Gonzalo y Alfonso, en un vídeo de despedida en el que han agradecido «todos estos años de fidelidad» a «lectores, lectoras, editoriales, autoras, distribuidoras, toda la gente que de una forma o de otra ha formado parte de este bonito proyecto que ha durado más de quince años, pero que tenemos que despedir».
«Nos vamos tristes, claro, pero también satisfechos.», han asegurado los responsables de la librería porque durante estos años han conseguido «que Tipos Infames sea una librería que esté en el mapa de las librerías de España» y «mar referencia también». Han recordado que ganaron el Premio Librería Cultural, que otorga la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal) en 2021 y se han mostrado «contentos» por su trabajo y su proyecto, que iniciaron tres amigos.
Sentimos tener que comunicaros que después de más de 15 años Tipos Infames cierra. Lamentablemente la gentrificación, como a tantos comercios de proximidad, nos ha podido y tenemos que cerrar.
Os queremos agradecemos todos estos años de fidelidad.
¡Salud, literatura e infamia! pic.twitter.com/NySFemVScw— Tipos Infames (@tiposinfames) 21 de enero de 2026
«Ese sueño que emprendimos Curro, Gonzalo y yo haya sido también durante estos años parte de tu vida también nos emociona y nos llena de felicidad», ha subrayado Alfonso.
Interior de la librería
La librería aún permanecerá abierta hasta mediados de febrero y animan a sus «parroquianos», como les gusta llamarlos, a aprovechar para «dilapidar» su tiempo con ellos, que prometen: seguirán recomendando lecturas de autores o editoriales más desconocidos.
Deseando «¡salud, literatura e infamia!», en su adiós emplazan a sus clientes un verso «por la librería y por las librerías»
