Nueva vuelta de tuerca al interminable conflicto de los murales de Sijena. Mientras la magistrada del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Huesca, Rocío Pilar Vargas, acaba de validar y estudiar los últimos documentos presentados por el MNAC y Aragón paraca … determinar si efectivamente se han de retornar las pinturas a Sijena y con qué cronograma, cinco exconsejeros de Cultura de la Generalitat han decidido interponer una querella exigiendo responsabilidades administrativas si efectivamente con el traslado de los frágiles murales ocurre cualquier desperfecto o algún tipo de destrucción patrimonial.
Los responsables de esta nueva querella han sido Lluís Puig, Joan Maniel Tresserras, Ferran Mascarell, Laura Borràs y Àngels Ponsatodos consejeros de Cultura durante el largo proceso judicial del caso que acabó con la resolución del Supremo el pasado mes de mayo. La iniciativa enrarece todavía más un caso que espera desde el pasado mes de noviembre la resolución final de la magistrada para determinar cuándo se ha de hacer la devolución, determinada por dos cronogramas diferentes presentados por Aragón y el MNAC. «Como consellers estábamos obligados por ley, pero ahora nos sentimos obligados como ciudadanos a ejercer nuestra responsabilidad para preservar el patrimonio», aseguró Puig en declaraciones a TV3 tras presentar la querella.
Los responsables de esta iniciativa quieren establecer ‘culpables’ si finalmente se trasladan las piezas, a pesar de los ingentes informes internacionales que lo desaconsejaban. Tildan de irresponsabilidad institucional si al final las piezas sufren daños, dado que los riesgos estaban más que establecidos por una multitud de frentes. Asimismo, culpan al ministerio de Cultura, ya su titular. Ernesto Urtasunde dejadez de funciones al no proteger un patrimonio que no es de Aragón, ni de Cataluña, sino de todos los españoles. En este sentido, culpan al ministerio de no haber realizado un informe propio a través del Instituto del Patrimonio Nacional que estableciera la viabilidad real del traslado y que tuviera carácter definitivo, al ser los murales una obra protegida por la Ley de Patrimonio.
En este sentido, pusieron como antecedente los informes que sí se realizaron por los supuestos traslados de la Dama de Elche o el Guernica y que determinaron que no podían trasladarse a sus lugares de origen por riesgo de quedar dañados. Si tenemos en cuenta que las pinturas murales son del año 1200, aproximadamente, y que han sobrevivido un incendio, su protección, según los consejeros, debería haber estado más presente.
Los consejeros aseguraron que su querella se ampara tanto en la legislación española como en la de la Generalitat y sólo busca la protección del patrimonio español e internacional. Recordemos que las pinturas. murales de sijena son una obra maestra del románico y su valor no tiene parangón dentro de ese contexto. Tanto Puig como el resto de los exconsejeros consideran inaceptable las presiones políticas para la resolución del caso y lamentan que se haya tenido que llegar a estos extremos, en una judicialización del caso que nunca debió salir de la mesa de los expertos.
Por su parte, Aragón asegura que ésta no es más que otra maniobra de intimidación y amenaza para que se cumpla una sentencia que el Supremo estableció como definitiva, la de la titularidad de Aragón. Sin embargo, en aquella sentencia ya se advertía que sólo se devolverían las piezas si se certificaba que no había ningún riesgo para las mismas. Precisamente, este riesgo es el que ahora está valorando la magistrada a través de la lectura de los últimos informes presentados por el MNAC y Aragón, que ya suman un total de 80.000 hojas dentro del informe. Para el gobierno de Aragón, esta no es más que otra «estratagema», para presionar a la magistrada. «Es inaceptable, traspasa los límites del estado de derecho y de la política», aseguró Pedro Olloquiactual director general de Cultura del gobierno de Aragón.