No te avergüences. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que bailaste a yandel con las rodillas rozando el suelo. Seguramente, aquel cinturón de leopardo con hebilla dorada que tanto te gustaba haya pasado a una vida mejor. Y, por supuesto, las resacas de Disaronno con zumo de melocotón no han vuelto a repetirse. Sin embargo, oye, que sí, te sigue flipando el buen reguetón. Por ello, este domingo, en un Movistar Arena abarrotado, revivir todo lo que en los 2000 despertó junto a Wisin fue tan salvaje. Es cierto que la ciática no perdona. Y que, bueno, las cañas delatan tus años. pero Jamás te sentiste tan joven como anoche. Pues si Llandel Veguilla, de Puerto Rico, a sus 49 palos, ha seguido encima de un escenario con semejante vitalidad, tú también. Y punto.
Ésta fue la primera de las dos fechas que el artista ha llenado en Madrid. Y ambas, ojo, agárrense, en cuestión de minutos. Había toda una generación ansiosa por resucitar a los jóvenes que fueron y que, hoy, entre trabajos absorbentes y obligaciones familiares, con el tiempo justo para el protección de la pielse había olvidado de sí misma. Verla perrear sin miedo a las agujetas frente a un Yandel en estado de gracia resultó cegador: tanto jolgorio, tanta energía, tanto desfase, tanta alegría. “Estoy alegre de corazón por el apoyo que me habéis dado. Es un sueño. Espero que nunca me olviden”, soltó desatando una euforia desmedida que se alargó durante dos horas.
Yandel está acompañado por 39 músicos en el escenario. / A. PÉREZ MECA
Aunque Yandel ha optado por un formato sinfónico para esta girasus éxitos sonaron iguales de implacables. abusadora, te siento y Como antestocados por una orquesta de 38 músicos, bajo la dirección Javier Mendoza, ganaron presencia, volviéndolas aún más vibrantes si cabe. La mezcla fue curiosa. Y efectiva. Aunque, en ocasiones, obvio, la versión original pesara demasiado.. Un formato que se fraguó en 2024 tras un concierto especial junto a la orquesta sinfónica de la Universidad Internacional de Florida. Desde entonces, el reguetonero estuvo preparando el álbum que ahora está presentando en una gira mundial. Asimismo, ha estado editando infinitoel disco que lanzó el pasado viernes y del que ha rescatado la hipnótica caracortada.

Yandel estará dos noches en el Movistar Arena de Madrid. / A. PÉREZ MECA
No paró quieto. Haciendo gala del género que le encumbró, derrochó electricidad durante toda la velada. A veces, saltando. Otras, gritando. Conversó con la multitud una y otra vez, levantando pasiones a cada palabra que daba. Sabía qué decir, cómo moverse. Lo tenía todo estudiado. Un don que ha ido perfeccionando desde que debutó con Wisin hace 26 años. estafa Los reyes del nuevo milenio. El dúo se separó en 2023 tras una gira de despedida que terminó en México ante 10.000 personas. Recibió un Grammy, 10 Billboard Latinos, un MTV, 12 Juventud y 13 Lo Nuestro, entre otros premios, a lo largo de su carrera. “Qué bonita la vida. ¿Dónde están los latinos de España?”, preguntó enfundado en un traje de cuero negro. La respuesta fue ensordecedora.
Endorfinas disparadas
No faltaron la sinuosa Nadie como tú ni la frenética la pared. Dos temas que demostraron por qué Yandel ha sabido mantener la frescura de los comienzos: pese a las actualizaciones que ha ido incorporando a su repertorio, hay una base matemática que las ha vuelto atemporales. Por ello, tantos inviernos después, claro, continúan disparando las endorfinas con la misma intensidad que antes. Da igual que los arreglos suenen ahora más clásicos, su naturaleza es la misma. Y el efecto también. No obstante, Yandel no es el primer urbano que ha grabado canciones junto a una orquesta sinfónica: don omar y papá yankee ya lo hicieron en 2008 y 2017, respectivamente. Una elección que, en los tres casos, sin excepción, ha reforzados sus propuestas.

Yandel acaba de lanzar ‘Infinito’, su último disco. / A. PÉREZ MECA
Dicha versatilidad les ha permitido mantener el estatus de leyenda durante décadas. En el caso de Yandel, además, gracias a una escenografía infalible con luces y visualesha ganado actualidad. Da igual que algunas de sus canciones superan la edad de tus hijos. Hay algo en ellas, como en ti, ejem ejem, que les devuelve la vitalidad cada vez que suenan. Anoche quedó patente. La pregunta es qué pasará hasta que vuelvas a escucharlas en directo. No te avergüences, anda.
