El aplazamiento sine die del encuentro Letras en Sevilla consagrado a la Guerra Civil española es una pésima noticia para quienes defienden el liberalismo en la cultura y en la sociedad. El pensamiento liberal descansa en la apertura al diálogo y la convicción de que la verdad de uno no necesariamente es la absoluta. Cuando se rompe la opción de que puntos de vista distintos sobre la realidad intercambian sus razones la sociedad se resiente.
El encuentro auspiciado desde el 2017 por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra en la Fundación Cajasol busca, precisamente desde una mirada liberal, propiciar en el plano cultural un intercambio de opiniones que en su equivalencia política cada vez resulta más arisco. Letras en Sevilla es lo más parecido hoy al desaparecido programa de Balbín la clave, emblema de la Transición. Ha debatido la monarquía con partidarios de la institución y republicanos, y la estructura del estado con autonomistas, federalistas, centralistas e independentistas catalanes. Ha reunido a la derecha, la izquierda, el centro y las distintas familias literarias, no siempre en buena armonía. Ha reivindicado al gran periodista Chaves Nogales, y ha discutido el mito y la realidad de España. Es una apuesta por el necesario cruce constructivo de pareceres y una bocanada de aire fresco en nuestro panorama cultural.
Siempre he disfrutado y aprendido en sus sesiones y lamento mucho tener que suspender mi participación de la semana próxima. Pero confío y espero, por el bien de nuestra vida cultural, que la sensatez se restablezca y que el diálogo vuelva a ser posible.
