Las vinculaciones de Spotify con la industria armamentística y su publicación, en Estados Unidos hasta hace unas semanas, de anuncios del ICE, la muy discutida agencia de control migratorio, han dado el empujón motivador a una campaña impulsada por artistas mayoritariamente catalanes o asentados en Catalunya, también valencianos y baleares, que optan por retirar sus obras fonográficas de la plataforma. ‘Boicot a Spotify’ reúne a unos 80 creadores musicales que señalan la “estructura fascista” de la empresa sueca, así lo señaló este martes Clara Peya en el Espai Josep Bota, en la Fabra i Coats, en la presentación de la campaña.
La pianista es una de las figuras salidas de Spotify, y en camino está también Salvador Sobraltambién presente en el acto. La lista de artistas que rompen con la plataforma incluye por ahora a nombres como Vic Moliner, Los Sara Fontán, Magalí Sare, Joana Gomila, Maio y Mar Pujol, a los que se añaden los catálogos de grupos ya inexistentes como Els Surfin’ Sirles y The Sey Sisters. Es la respuesta a una tendencia ya registrada en el campo internacional por grupos como Massive Attack, Xiu Xiu, King Gizzard & The Lizard Wizard, Deerhoof y Café Tacuba.
Clara Peya destacó que el fundador y presidente ejecutivo de Spotify, Daniel Ek, “ha invertido unos 700 millones de euros en Helsing, empresa armamentística alemana, que fabrica tecnología militar con IA”. Y agregó que “hay muchos más motivos” para romper con la plataforma. “En el último año ha publicado anuncios del ICE, que en lo que llevamos de año ha matada a dos manifestantes en Estados Unidos. Nos hemos enterado porque son blancos, porque otras personas racializadas han sido también asesinadas por el ICE”.
Comportamiento “tiránico”
Argumentos que se suman a otros que ya llevan años de recorrido y que apuntan a la propia naturaleza industrial de Spotify, “la plataforma que peor paga, 0,003 euros por reproducción”, y su posición de agente de filiación casi obligatoria para existir en el mundo de la música. “Un secuestro y un comportamiento tiránico”, denunció Salvador Sobral, mientras que Virgínia Soler (conocida artísticamente como Birch) hizo notar que “el 88% del contenido de Spotify, que registra menos de 1.000 reproducciones, se ha desmonetizado y los creadores no ganan nada con él”. Soler añadió que todo ello se agrava ahora con la entrada masiva de canciones creadas con IA, a través de “acuerdos con Sony Music, Universal, Warner y otras compañías más pequeñas”, apuntó. “Spotify dice que tiene políticas para proteger a los artistas, pero se está viendo que no es así”.
Los impulsores de la campaña proponen a los artistas que apuesten por otras plataformas, como Qobuz, que compensan mejor a los creadores y que están “presuntamente libres de escándalos”. La campaña protagonizará este domingo en el Ateneu L’Harmonia una jornada en la que se celebrarán debates en torno a la posibilidad de plataformas “democráticas, justas y de código abierto”.
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