Utilizamos la expresión ‘entre pitos y flautas’ cuando, entre unas cosas y otras, se nos ha ido el tiempo, el dinero o la oportunidad casi sin darnos cuenta. La locución funciona como un ‘por un motivo o por otro’, pero con ese toque de cosas pequeñas, casi insignificantes, que al final pesan mucho más de lo que parecía.
Los ‘pitos’ y las ‘flautas’ remiten a instrumentos sencillos, baratos, asociados a fiestas, ruido y distracciones varias. No es casual que el propio español tenga expresiones como ‘pitos flautos’ para hablar de devaneos y entretenimientos frívolos y vanos (tal y como recoge la RAE), siendo un revoltijo de encargos, caprichos y tareas menores que, sumados, explican por qué se hizo tarde o por qué la cuenta del mes se ha disparado.
Sobre su origen histórico, no hay una versión cerrada. Los diccionarios situan ‘entre pitos y flautas’ como locución coloquial relativamente reciente en los textos. Algunos autores la relacionan con las célebres ‘Cuentas del Gran Capitán’llenas de gastos mínimos y absurdos, pero es una hipótesis más que una certeza documental.
