Utilizamos la expresión ‘comer un marrón’ para referirnos a aquel que debe cargar con un problema serio, aceptar la peor parte de un asunto, una culpa que quizás no es suya o una tarea que todo el mundo intenta esquivar. Se usa mucho en el ámbito laboral, en casa o entre amigos cuando a alguien le cae un lío y no le queda más remedio que asumirlo.
Una explicación muy extendida sitúa su origen en las comisarías y prisiones de los primeros años del franquismo. A los detenidos se les daban papeletas de distintos colores, la blanca anunciaba la libertad y el marrón implicaba seguir detenido o acabar en la cárcel. ‘Comer un marrón’ habría sido, en sentido literal, recibir la mala papeleta.
A esto se suma que el término ‘marrón’ también se ha usado frecuentemente como forma suave de decir ‘mierda’ o ‘cagada’por lo que podría haber terminado asociado a problemas desagradables y errores serios.
Otras teorías apuntan hacia el ‘juego del marro’donde quien perdía se lo comía, ya la antigua locución ‘comer un garrón’la cual hacía referencia al ‘garrón’, la parte más dura y poco apetecible de la pata de la res (u otro animal), debido a que en un reparto de comida, a quien le tocaba comérsela se llevaba lo peor.
También podemos encontrar que existen algunas variantes de la locución como puede ser. ‘Caer un marrón’ oh ‘Tener un marrón’las cuales hacen referencia a lo mismo.
