Conocemos como ‘hospital’ al establecimiento sanitario destinado al diagnóstico, tratamiento e intervenciones a los pacientes (enfermos) pero este término, originalmente, no nació para designar a un centro donde se practica la medicina, ya que encontramos su etimología en el vocablo del latín tardío. hospitalcuyo significado era ‘casa para huéspedes’derivado de hospitalis y del sustantivo hospesque en la Antigüedad podía hacer referencia tanto el invitado (huésped) como a quien lo recibía (anfitrión), surgiendo de la idea de la acogida del viajero y del desvalido.
Durante la Edad Media, a lo largo de rutas de viaje o peregrinaje, como el Camino de Santiagoestos lugares de amparo se encontraban en algunas poblaciones, ofreciendo techo, alimento y cuidados básicos a peregrinos, pobres y enfermos (algo similar a lo que ahora conocemos como ‘albergue’). Con el tiempo se profesionalizaron, incorporaron normas, boticas y personal específico y el término pasó a designar el espacio dedicado principalmente a la atención de los viajeros que llegaban enfermos, cambiando la función de ser un lugar solo de acogida (de los que iban de paso) a ser uno en el que se cuidaba a quien enfermaba.
La función del establecimiento cambió, pero en su raíz etimológica quedó el rastro de la generosidad y amabilidad hacia los demás en palabras como hospitalidad, hospedar y hospicio.
