Un regreso potente, el de Club de movimiento vagabundo estafa Distracciones. Hace un tiempo alquilaron una habitación en Motel Margot, los recibimos con Claridad y laureles. Han pasado dos años y han vuelto con una docena de temas nuevos. Canciones como paseo de vueltaque abre el disco, con una manera de jugar con la épica capaz de recordarnos el cambio de siglo, la voz tratada para que sea un eco vital, los sintetizadores rebotando de cuerpo a corazón en el fondo de la melodía. es paso lento las acústicas abren los arreglos de percusión en la tarde, montones de habitaciones, me recuerda a algunos instantes de genialidad de Federico Moura junto a un joven Ceratiinterludios de programaciones, con un toque hipnótico, que hacen que funcionen perfectamente integrados en lo orgánico.
Bandera Blanca es uno de mis temas favoritos, comienza con un bajo que destaca entre el calor, para llegar a una explosión apocalíptica. Una letra sobresaliente, que merece perseguir y analizar. Más allá de lo narrativo, el fraseo, la icónica separación entre lo íntimo y lo urbano, se disfruta mucho. es pausadel fondo del abismo, Isa Cea de Triángulo de Amor Bizarro, nadan en un acuífero tóxico de después del punk castizo, además de la geometría de la voz, los arreglos esquivos te dejan descolocados por completo. En canciones como Nido de cristal Volvemos a encontrar la simbiosis perfecta entre la percusión digital y las guitarras acústicas, jugosas, impúdicas, muy rollo. Will Sargento. Voces que rebotan en una casa magnética de un parque de atracciones decadente. Uno de los sencillos de adelanto, La Grieta (una casa)funciona como ejemplo del buen hacer de la banda, acompañados de repiónuna explosión de confeti eléctrico como resumen de un disco que refuerza la notable trayectoria de la banda madrileña.
