el cine antiguo Imaxicono de la modernidad en los 90 y ruina decrépita dos décadas después, tendrá una última vida antes que la construcción del Liceu Mar reinventar el Port Vell de Barcelona. El fondo Camino de piedra Rescató el inmueble para la Copa América de vela y ahora lo convertirá en un centro de arte inmersivo. Durante un mínimo de cuatro añosel edificio acogerá exposiciones internacionales de esta disciplina en agosto. Según ha podido saber El PERIÓDICO, los preparativos son inminentes y el proyecto ya tiene nombre y cifras.
El espacio se llamará “Prisma”en alusión a la forma hexagonal del edificio y al prisma óptico, herramienta usada para refractar y descomponer la luz en los colores del arco iris. La La apertura al público está prevista para el 1 de julio.con un ‘preapertura’ en junio un modo de prueba. Supondrá una inversión de más de ocho millones de eurosque se amortizarían de aquí a 2030. Si el templo operístico planeado se retrasara, la actividad podría alargarse algún año más.
Ocio familiar y diurno
El fondo Stoneweg impulsa varios proyectos culturales en la ciudad, como el Palau Martorell, mientras prepara el futuro museo Carmen Thyssen y el centro cultural en la fábrica Godó i Trias de l’Hospitalet. En el ámbito portuario, trató de abrir una filial de la pinacoteca del Hermitage, desestimada por la oposición municipal. Ahora, a través de su sociedad AC House, reorienta el inmueble que ha acogido la America’s Cup Experience desde 2024 hasta este verano. Ante el escenario de que quedará sin uso nuevamente, empresa y puerto acordaron una nueva concesión para mantener en activo el equipamiento y reforzar la estrategia de favorecer el público familiar y el ocio diurno en el muelle central del Port Vell.
El Consejo de Administración del puerto aprobó el permiso en diciembre y esbozó a grandes rasgos el cambio de etapa, que situó “a finales de 2026”. La madurez del proyecto, que Stoneweg empezó a conceptualizar hace alrededor de un año, y la agilidad en las gestiones previas han permitido acortar el plazo casi medio año. Es un calendario más propicio para la exposición que abrirá la programación: Iniesta: el juego interiorun viaje por la trayectoria del futbolista blaugrana, producida por Stoneweg. Se estrenará en Barcelona en pleno Mundial de Fútbol 2026 -se disputa entre junio y julio en Estados Unidos, México y Canadá- y luego irá de gira con primera parada en Japón.
De auditorio a caja oscura
El espacio suma 2.250 metros cuadrados y su adaptación exige una obra notable, que empezará antes de Semana Santa. La platea de butacas se derribará para crear un gran espacio vacío, diáfano y de doble altura, donde tendrán lugar las proyecciones y montajes de luz. Así, en unas dos semanas los operarios empezarán a desmontar el auditorio para crear una ‘caja oscura’ adaptable a cualquier pantalla que desee recalar en Prisma.
Si bien en la actualidad ya existen espacios en Barcelona que programan propuestas inmersivas con regularidad, las factorías más potentes exigen salas el máximo de versátiles, que permiten configuraciones a medida y no impongan corsés tecnológicos ni arquitectónicos. La exigencia sube en el caso de las crecientes propuestas figitalque combinan estímulos físicos y digitales: tocar agua, caminar descalzo, mover elementos táctiles u oler aromas rodeados de proyecciones y luces. Un referente en la materia son los japoneses teamLab, cuyas creaciones híbridas alimentan una red de centros en el archipiélago y museos de todo el mundo.
Más allá de las exposiciones, Prisma incluye también un servicio de restauracion en el primer piso, donde había el restaurante Vrava del America’s Cup Experience. Aunque el público general podrá acceder a él, estará más enfocado a ofrecer al visitante del centro artístico una pausa para comer y beber algo. Su amplitud -unos 800 m²- le permitirá también acoger eventos puntualmente. También habrá una tiendacon una superficie variable según el comercialización de cada muestra.
programacion
Prisma ejercerá de contenedor y curador de las exposiciones que acoja. Cada una estará entre cuatro y ocho meses en el Port Vell, según el impacto que logre. Podrán ser producciones del ecosistema de Stoneweg, coproducciones con socios variables o directamente productos externos que alquilan la sala en el marco de un tour internacional. Iniesta: el juego interior es un ejemplo del primer tipo. Iba a estrenarse en Japón, donde Iniesta el futbolista vivió y jugó de 2018 a 2023, para visitar luego México y finalmente Barcelona. No obstante, la oportuna apertura de Prisma durante el Mundial llevó a Stoneweg a replantar el orden de las paradas.
Recreación virtual de la exposición ‘Iniesta: el juego interior’, que estrenará el nuevo centro Prisma del Port Vell / El Periódico
Los visitantes recorrerán las diferentes etapas de la vida de Iniesta, desde su pueblo natal hasta la etapa actual de entrenador. El itinerario incluye dos recreaciones de sus goles míticos: el ‘Iniestazo’ del 6 de mayo de 2009 en la semifinal de vuelta de la Champions League contra el Chelsea en Stamford Bridge y el gol que marcó en el Mundial de Sudáfrica el 11 de julio de 2010. En contraste, habrá un espacio dedicado a la depresión que vivió cuando estaba en lo más alto de su carrera, con vocación pedagógica sobre salud mental y deporte. La idea es ofrecer un relato con varias capas de lectura, para que disfrute la visita tanto el público adulto, como niños y adolescentes.
Podrás visitarse es prisma hasta enero de 2027. A finales de ese mes, pasado el previsible pico de visitas navideñas, empezará el desmontaje de la muestra. La segunda aún no se ha decidido, pero ya hay dos candidatos. En cualquier caso, será de estilo más onírico y abriría en marzo.
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