Usamos el término ‘espeluznante’ para hacer referencia a aquello que nos da un miedo intenso o un rechazo físico (desde una escena de una película de terror hasta una noticia que se te queda clavada en la memoria), encontrando que en el diccionario de la RAE se define escuetamente como ‘que espeluzna’lo cual ya nos invita a seguir tirando del hilo del verbo ‘espeluznar’ para encontrar su origen etimológico.
Originalmente, ‘espeluznar’ no tenía que ver con asesinos en serie ni con casas del terror, sino con algo tan cotidiano como el pelo, porque significaba ‘erizarlo’ oh ‘descomponerlo’justo lo que nos pasa cuando algo nos asusta de verdad y sentimos literalmente que ‘se nos ponen los pelos de punta’de manera que, por evolución natural, ese uso físico fue deslizándose hacia un sentido más amplio, el de causar horror oh espantoy de ahi nace ‘espeluznante’ con el sufijo -nteque en español suele utilizarse para aquello que provoca una acción.
Etimológicamente, el término espeluznar combina el prefijo es-procedente del latín ex- ‘hacia fuera’, con la raíz de peloemparentada con el latino peloy una base que apunta a la idea de desgarrar o maltratar, lo que encaja muy bien con esa sensación física de sobresalto que asociamos a la palabra.
El término fue incorporado al diccionario de la RAE en la edición de 1884, definido a su vez como ‘despeluzar’mientras que ‘espeluznante’ aparecía explicado como ‘Espeluznar. Que hace erizarse el cabello’.
