Hoy es un buen día para las letras portuguesas. El escritor, dramaturgo y poeta Gonçalo M. Tavares ha ganado el premio Formentor de las Letras 2026. Así lo ha dado a conocer la propia fundación en un comunicado en el que ha desvelado el acta del jurado y las razones por las que se le otorga tal reconocimiento: “Por desvelar las inesperadas implicaciones de una humanidad asustada de misma misma, por contar la paradójica epopeya del extravío contemporáneo y por la osadía con que ha construido una narrativa ajena a las tentaciones de la obviedad”.
Elide Pittarello, Gerald Martin, Sonia Hernández, Pilar del Río y Basilio Baltasar han sido los encargados de considerar sus méritos y de evaluar la calidad de sus obras literarias, hasta el punto de otorgarle el premio por unanimidad.
De sus personajes han aplaudido su “extravagancia”, pues “puede imputarse a las más insólitas, extrañas e inesperadas dimensiones de la condición humana”; y de los escenarios narrativos que describen se ha dicho que “evocan la penumbra que ensombrece el alma de los seres humanos y al mismo tiempo el agotamiento de una historia que busca en sus textos la posibilidad de la redención”.
Pero, por encima de todo, se destaca su retrato de “la violencia enmascarada por las convenciones psicológicas, morales y maquinales, que permiten ofrecer a su época la posibilidad de comprender el remoto origen de los disturbios, los conflictos y las tragedias que asolan al ser humano”.
Si bien ya son muchos los lectores que siguen desde hace años a Tavares, no cabe duda de que, a partir de ahora, todavía lo serán más. Y es que no es la primera que el ganador del Formentor termina llevándose años después el Nobel, como ocurrió recientemente con László Krasznahorkai (Formentor 2024, Nobel 2025) y Annie Ernaux (Formentor 2019, Nobel 2022).
