Los fines de semana, en distintos puntos de Tokio, una fila se forma frente a un camión de comida que rompe con la tradición culinaria japonesa. Desde el interior, con barba espesa y cola de caballo, Yamato Furuya arma tacos mientras suena reguetón y el olor a carne dorada invaden el aire.
Tiene 50 años y es el creador de tacos 3hermanos, un proyecto que ha logrado algo poco habitual en Japón, convertir la comida callejera mexicana en un fenómeno local sin adaptarla al gusto nipón.
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Aquí no hay fusiones ni versiones suavizadas. Heno suadero, carnitas, chorizo, cilantro y cebolla, como en cualquier esquina de Ciudad de México. Pero antes de convertirse en taquero, Yamato trabajaba en publicidad corporativa.
La pregunta que lo cambió todo
es 2011, tras el terremoto y tsunami de Tohoku, enfrentó presiones para retomar con fuerza su carrera profesional. En medio de un viaje de negocios a Italia, un amigo le lanzó una frase que no logró sacarse de la cabeza: “Yamato, ¿dónde está tu vida?”.
Furuya Yamato atiende su camión de tacos en Tokio. Foto:IG @tacos_3hermanos_df
La pregunta se convirtió en un eco persistente. Decidió dejar su empleo, adoptar un estilo de vida minimalista y desprenderse de varias posesiones, incluso su automóvil. Buscaba algo que lo sacará de su zona de confort.
El destino fue México, un país en el que nunca había estado, cuyo idioma no hablaba y cuya comida apenas conocía. En la capital encontré un entorno que describe como apasionado.
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Allí comenzó una relación sentimental y, casi sin proponérselo, terminó aprendiendo a cocinar. El padre de su pareja lo enviaba al mercado con listas de ingredientes que memorizaba palabra por palabra. Después empezó a preparar salsas para reuniones familiares.
Una noche, tras un momento de frustración, un amigo lo llevó a comer tacos. El primer mordisco a un taco de suadero fue, según ha contado, revelador.
El sabor que le dio sentido
Durante varios años aprendió recetas y técnicas. Cuando regresó a Japón en 2018 para cuidar a sus padres, descubrió que no encontraba los sabores que lo habían marcado, por lo que decidió recrearlos.
La cocina como puente entre dos culturas. Foto:@wolfsegal
En plena pandemia se organizó un evento ‘pop-up’ para compartir sus tacos. La respuesta fue masiva. Con ese impulso compró un camión y comenzó a recorrer festivales y mercados en la capital japonesa.
Para mantener la autenticidad, importe la mayoría de los ingredientes desde México, pese a los costos. Las tortillas son hechas a mano y utilizan utensilios tradicionales como el comal bola, que permite que la carne se cocine en su propio jugo.
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El menú es breve y fiel a su experiencia mexicana con chilaquiles en la mañana y tacos de suadero, carnitas, bistec con queso, pollo y chorizo. Se ha negado a ampliarlo más allá de los sabores que lo transformaron.
El camino no ha sido lineal. es mayo de 2022 volcó el camión en una autopista. Salió ileso y, tras conocerse el accidente, sus clientes lo apoyaron para volver a operar al día siguiente. Ese respaldo confirmó lo que ya intuía.
Suadero, carnitas y mucho más en un menú auténtico. Foto:@wolfsegal
Para Yamato, el concepto japonés de ‘ikigai’, la razón de ser, no está en el éxito individual, sino en el encuentro. “Quiero compartir mis tacos con la gente. Esta es mi vida ahora. Este es mi ikigai”, ja dicho.
Desde las orillas del lago yamanaka, donde tiene su base, hasta los mercados agrícolas en el centro de Tokio, el antiguo publicista encontró en una tortilla caliente algo más que un negocio. Encontró una forma de conectar dos culturas a través del sabor.
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MARÍA PAULA LOZANO
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
