En la primavera de 1977, el fotógrafo Salvador Costa viajó a Londres para documentar la revolución cultural que trajo el nacimiento del punk. Durante una semana fotografió a bandas nuevas como Generation X, Lurkers o The Slits, y al público que festejaba aquel cambio generacional que abolía la realeza de un rock sin contacto ya con sus orígenes adolescentes. Meses después, una editorial española publicó un libro con esas imágenes en forma de libro. Punk Fue uno de los primeros documentos de este tipo y eso hizo que el libro se vendiera en Europa hasta convertirse en una publicación de culto. Tras pasar décadas descatalogado, Punk ha vuelto a la vida de la mano del brazo literario del sello Munster Records.
Una figura clave para recuperar este tomo ha sido el músico y artista Jordi Valls, primo de Costa. Fue él quien le alertó de lo que estaba pasando en Londres y le animó a que lo viviera de cerca. Valls, que llevaba años viviendo allí, acabaría poco tiempo después de ser un pionero del naciente sonido industrial. Colaboró con Throbbing Gristle y Whitehouse, los dos pilares británicos del género, desde los inicios de ambas formaciones. Después de crearía su propio proyecto, Vagina Dentata Organ (VDO), con el que sigue trabajando hoy día, fusionando música y arte conceptual. “Barcelona se me quedó pequeña y no quería vivir en una dictadura, así que a los 17 años me fui a Londres”, explica Valls por correo electrónico.
