No hay grandes cambios en los índices de lectura de 2025 en España con respecto a 2024: el número de lectores por ocio se mantiene por encima del 65,5%, alcanzando en esta ocasión el 66,2%. Son datos que confirman el buen momento por el que pasa la industria literaria en el país, pues la lectura continúa su crecimiento, aunque ligero, como actividad de ocio. Así lo recoge el Barómetro de Hábitos de la Lectura y Compra de Libros, que ha sido presentado este jueves en la Librería Rafael Alberti de Madrid.
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha declarado que es una “muy buena noticia” que España es “un país lector y un país que lee cada vez más”. “Estos datos hablan de cómo somos como sociedad”, ha celebrado Urtasun, que también ha añadido que “las librerías lugares donde se transmite el amor por la lectura y donde la cultura se vuelve cercana”. “Los datos muestran una historia preciosa sobre quiénes leen”, ha declarado el ministro. “Cuando una sociedad tiene más tiempo, lee más. El mayor obstáculo para la lectura en nuestro país no es el desinterés, sino la falta de tiempo”, ha añadido, apuntando que el barámetro “nos recuerda que defender la lectura es defender el derecho propio al descanso”.
“Tras este estudio, el mundo se desmorona y los españoles leemos”, ha sacado en conclusión Daniel Fernández, presidente de la Federación de Gremio de Editores de España (FGEE). Este ha afirmado que “la pandemia hizo dar un salto en los índices de lectura” y que, desde entonces, “no solo ha seguido creciendo y se ha mantenido, sino que pone a España a la altura de los países más lectores de la Unión Europea”. “Casi un tercio de los españoles no compra libros, pero dentro de ese porcentaje empieza a haber gente que acude a bibliotecas”, ha manifestado Fernández, reivindicando que “librerías y bibliotecas son los lugares donde encontrar los libros”.
El responsable del barámetro, Óscar Chicharro, ha destacado que la lectura crece en todos los tramos de edad, con un repunte interesante entre los mayores de 65 años. El 58% lee libros por ocio, lo que supone 13 puntos más desde 2017. Asimismo, el 76,9% de los jóvenes entre 14 y 24 años declaran leer por ocio en su tiempo libre. “Un año más, este barámetro refleja una tendencia sobre el hábito lector en España que consolida la lectura como una actividad de ocio en el tiempo libre”, ha indicado Chicharro sobre el análisis. “Es también significativo que este crecimiento se está produciendo en todos los tramos de edad y viene a desmentir el mito de que los jóvenes no leen”, ha señalado.
Un tercio de la población no lee nunca
Aun así, continúa preocupando el porcentaje de la población que no lee nunca o casi nunca en su tiempo libre, representando al 33,8% de los españoles. Entre las razones argumentadas para explicar por qué estas personas no leen o no lo hacen con frecuencia aparece, mayoritariamente, la falta de tiempo, suponiendo hasta el 42% de los motivos. “Desde el Ministerio de Cultura seguiremos trabajando para que haya más tiempo para leer”, ha indicado Ernest Urtasun. Otro de los motivos por los que hay gente que no lee es porque prefieren emplear su tiempo en otros entretenimientos (32,6%) o porque directamente no hay interés por la lectura (20%).
Por otro lado, el Barómetro confirma la evolución alza de la compra de libros. “Estos datos nos recuerdan la importancia de todo el ecosistema del libro. Las librerías siguen siendo el principal lugar donde se compran libros”, ha destacado Ernest Urtasun, señalando la importancia de cuidar estos “espacios” donde “se crea comunidad”.
Asimismo, el cómic ha experimentado un recuento importante que vuelve a señalar su creciente peso entre los lectores. En total, un 14,3% de la población lee cómics, un 38% más que en 2020. De esta forma, el cómic se consolida como una puerta de entrada a la lectura tradicional y como el formato complementario a libro que más triunfa, algo que se lleva reflejando en estos análisis durante los últimos años y que continúa su tendencia alza.
La lectura en soporte digital también crece, pues casi un tercio de los lectores lee en este formato (33,2%), aumentando en más de un punto con respecto a 2024. Un dato destacable es que el 50,7% de los encuestados señala que los libros digitales los descargaron gratuitamente. Solo un 32,7% indica que pagó por sus lecturas digitales. Con respecto al formato audiolibro, continúa ampliando su base de usuarios hasta alcanzar el 9% de la población en 2025, confirmando así que este formato va ganando adeptos entre la población, especialmente entre los más jóvenes.
