La Consellería de Cultura de la Generalitat y el Obispado de Urgel han firmado dos acuerdos de cesión de uso de las iglesias románticas de San Clemente de Taüll y Sant Feliu de Barruera y la iglesia-monasterio de Santa María de Gerri de la Saltodas en la Vall de Boí (Lleida), por un plazo de 60 años. La firma de estos dos convenios refuerza la “conservación, restauración y puesta en valor de bienes patrimoniales de alto valor histórico y cultural”, situados en las comarcas de la Alta Ribagorça y el Pallars Sobirà, según informa la Conselleria en un comunicado de este viernes.
Las iglesias de Sant Climent de Taüll y Sant Feliu de Barruera son propiedad del Obispado de Urgell y forman parte del Consorci Patrimoni Mundial de la Vall de Boí. La firma del convenio –entre el Obsipado y la Dirección General de Patrimoni Cultural, mediante dicho consorcio– “garantiza la continuidad de la celebración del culto católico” en dichas iglesias, uno de los elementos característicos de su inscripción como Patrimonio Cultural. El acuerdo de cesión de uso permite al Consorcio continuar ejerciendo sus funciones de restauración, conservación y mantenimiento en ambas iglesias, a la vez que le posibilita impulsar nuevas inversiones y acogerse al Programa del 2% Cultural. Así, asumirá el mantenimiento ordinario de los edificios y la realización de actividades culturales compatibles con el carácter patrimonial y religioso de los templos.
Santa María de Gerri de la Sal
El segundo acuerdo tiene por objetivo garantizar la restauración arquitectónicala conservación y la puesta en valor de la iglesia-monasterio de Santa María de Gerri de la Sal, declarada Bien Cultural de Interés Nacional y propiedad también del Obispado de Urgell. El Ayuntamiento de Baix Pallars (Lleida) y la Agència Catalana del Patrimoni Cultural, de la Conselleria de Cultura, asumirán la gestión del bien patrimonial.
Se llevarán a cabo las actuaciones necesarias para asegurar la preservación del conjunto y favorecer su difusión, así como promover su uso cultural, social, patrimonial y espiritual, “en beneficio del territorio y de la comunidad local”. La Iglesia podrá continuar disponiendo de este templo para las celebraciones litúrgicas que han tenido lugar en Santa María de Gerri de la Sal desde su consagración.
