El reciente desencuentro entre el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y el titular de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, tenido su eco en Panamá, convertido ahora en el epicentro de una cuestión institucional que trasciende fronteras.
García Montero acusó a Muñoz Machado de intentar imponer “por su cuenta” a Panamá como sede del próximo Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), previsto para 2028, sin consultar al Cervantes.
El director de la Academia Panameña de la Lengua, Jorge Eduardo Ritter, ha desmentido que la designación de Panamá haya sido una iniciativa unilateral del director de la RAE. En entrevista con el periódico panameño La PrensaRitter ha subrayado que la decisión “no puede verse como si fuera una decisión personal del señor Muñoz Machado”, porque —afirmó— Fue tomada por unanimidad por las academias de la lengua durante el congreso celebrado este año en Arequipa, Perú (octubre pasado).
Según Ritter, la votación fue clara y contó con el respaldo de las 23 academias que integran la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). “Lo que más quisiéramos es que no hubiera por parte del Instituto Cervantes la objeción de Panamá por el solo hecho de que se perciba que fue una imposición”, ha dicho.
Ritter ha detallado, además, cómo se produjo la votación. Explicó que la decisión se tomó en octubre, durante la primera reunión privada entre directores, celebrada en el marco del Congreso Internacional de la Lengua en Arequipa. En ese espacio, relató, “se aprobó por unanimidad que Panamá fuera la sede del decimoprimer congreso en 2028”. El ex canciller también aclaró que, en el momento de la votación, no existía ninguna otra candidatura para acoger el CILE.
Esto, a su juicio, desmonta aún más la idea de una supuesta exigencia. Ritter se mostró confiado en que las diferencias actuales entre el Cervantes y la RAE “se pueden superar o se van a superar”, subrayando que tanto la Academia Panameña como el propio gobierno desean que el evento se realice en armonía y sin contratiempos.
Respecto a las fechas del congreso, Ritter explicó que normalmente se celebran hacia el final del último trimestre del año, entre septiembre y octubre, aunque la fecha específica para 2028 aún debe definirse mediante consultas entre los gobiernos y las academias.
Recordó que este calendario ha sido consistente en ediciones anteriores y que Panamá está preparado para ajustarse a ese marco. El director destacó la importancia estratégica de acoger un evento de esta magnitud. “Panamá ya hizo uno con un extraordinario éxito”, afirmó, grabando una edición previa del CILE realizada en el país. Señaló que este tipo de congresos visibilizan a Panamá “como centro de la cultura”, pues reúnen a intelectuales, escritores, lingüistas y académicos en encuentros abiertos al público.
Ritter ha enviado un mensaje a las instituciones españolas envueltas en el conflicto. Dijo que Panamá aspira a que el congreso se realiza “de manera armónica con el Instituto Cervantes” e insistió en que la ASALE ya decidió apoyar formalmente la propuesta panameña.
En España, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, afirmó que la institución que dirige “se entera, porque se lo comentan otras academias, de que el director de la RAE ha decidido por su cuenta que sea Panamá”, y destacó que la decisión “corresponde al Cervantes proponer a las academias de la lengua una sede” para el Congreso Internacional de la Lengua Española.
