El paleoantropólogo José María Bermúdez de Castro, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 1997, ha ganado el XXXII Premio Internacional de Ensayo Jovellanos con la obra Hijos de África. La cuna primigenia de la humanidad., que define el racismo como “una construcción social sin base científica”.
El jurado del premio, integrado por José Luis García Delgado, como presidente, María Teresa Caso, Rodrigo Cepeda, Marisa Morán, Oscar Rodríguez Buznego, Pedro de Silva y Juan Vázquez, ha escogido el ensayo galardonado entre 416 originales de autores de 28 países. “Con un estilo literario que aúna agilidad y rigor, la obra Profundización en el análisis del origen y la evolución de la especie humana.para concluir que no existen razas, que el racismo es una construcción social sin base científica”, expresa el acta del jurado dado a conocer este jueves en Gijón.
Bermúdez de Castro defiende en su obra la idea de que todos los miembros de la humanidad “son uno” porque pertenece a una misma entidad biológica procedente de África.
José María Bermúdez de Castro (Madrid, 1952) es profesor titular del departamento de Paleontología de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense, director del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, y en 1997 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. junto al resto del equipo investigador de Atapuerca.
También ha recibido los premios de Ciencias Sociales y Humanidades de la Comunidad de Castilla y León (1998), Ciudades Patrimonio de la Humanidad (2009) y el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Burgos.
El Premio Internacional de Ensayo Jovellanos está dotado con 9.000 euros y la publicación de la obra por Ediciones Nobel, y está considerada como uno de los más prestigiosos del género en lengua española. La organización tiene previsto entregar el premio el próximo mes de septiembre en una ceremonia en el Museo Casa Natal de Jovellanos, junto al premio de Poesía, que este año ha recaído sobre el poeta andaluz Diego Vaya por su composición. Retrato (imperfecto).
