Un disco de éxitos, un recopilatorio, un Coyote de tinta y arte. El propio editado por El Volcán con gusto y mimo. Caminando hacia un destino que nadie ha explorado antes, superado hace años el punto de no retorno, me acuerdo de Si te falta callede aquel tebeo, instante para el coleccionismo, como otras tantas y delicadas especias, mezclas percusión y programación, contrabajo y coros. Llegar a Joven de cuello vuelto me devuelve a una edición numerada, hoy, en la recuperación formal de la nueva ola, llega rimbaud y los tiempos de los hombres de las praderas. Eléctrico, trasegando, como mi abuela, botellas de Cointreau. Dandi de foulard y pelarzas de naranja, con la solista de Pablo Novoacompinche de bigote elegante y pasado mítico.
Una versión, como otras de aquel De Pueblo Y De Rio, Havemos de ir a Viana que sonó en la radio a pilas de un siglo muerto en la voz de Amália Rodrigues y hoy, con ese ukelele inolvidable y la voz de Rita Bragatiene el sabor del vinilo, la aguja percutiendo sobre el alquitrán y el nailon silbando. Rita, lisboeta, desde el puerto de un mundo ilegal, acompaña a Víctor y nos deja al borde de La cumbia del milagro. Entre karen y los remedios y José Guardiola, el caminar, las cuerdas, las luces que ahogan cualquier destilado que ofrezca. Por alguna razón vuelvo a Olot, de Dr. Alderete, con su manera de combinar colores y campos magnéticos. Como sería el polvo que se levanta en la frontera cuando La Búsqueda y Calexico sobrevivían a las modas.
Mi cedé de ¿A qué viene ahora silbar?cuando Munster solo sacaba grabaciones de garaje australianosiempre en mi maleta, cuando los garitos donde pinchaba estaban abiertos y, por alguna razón que se me escapa, me emocionaba poniendo azcona 16. ¿Pero esa venta, Octavio? No, sale una más salvaje, más psicobilly: no tengas miedo, vuelve al visionado, la calle Palma, Calamaro presidente en Pez y los discos radioactivos detrás de la muela de Javier Corcobado.. Yo que creo en el diablo. ¿Me entiendes? Jonás, Job y Ricardo Moreno y Víctor Coyote girando por la península, entre Bo Diddley y Poch haciendo temas de JJ Cale con arreglos tropicales.
El tema más antiguo del recopilatorio, el hipnótico. jaguarundíextraído de Lo Bueno, Dentro (1995), siempre ha sido un tema curioso, más allá de la anécdota de haber servido como sintonía para la aplastante victoria de Laurent Jalabert en la vuelta ciclista de aquel año, rimas en consonantes, con un fraseado que escapa de lo latino para internarse en el Atlas, piel con lamparones de tiempo, delicioso. Un recitado mientras las percusiones se oxidan, afinadas con el corazón de la tierra. Un inédito, Así me tratan ahoraguitarras suavizadas, liviano el ritmo, la vida de la estrella del rock, entre Puerto Rico (¿empastado con la distopía final de «cruce de perras»?) y la narrativa cotidiana, del Coyote estoico, de bolero y electricidad bajo el agua.
Volvemos a De pueblo y de río estafa Yo, el extrañofustigado por la frontera, rodeado por el mar, Santiago y Grecia, parece una pequeña broma, pero dramatismo de panteón desconocido, en tiempos pretéritos los coros hacían del Mediterráneo un laberinto mucho más extenso de lo que se percibe ahora. Me gusta como Coyote se va creciendo conforme avanza el tema, como un regional que se aleja del amor perdido.. la maravilla nos vuelve a las comarcalescon la voz espléndida de Víctor, jungla y devoción, un solo de guitarra twangero (permítame la licencia) que aplana la espera, ya hemos comentado el componente felino del compilado, con el final de puerto rico en mi corazon, Mort Shuman y Étienne Roda-Gilfranceses con alma boricua, un fino fondo de guitarra limpia, picotazo, Américacon k, María es su nombre, más de una década después de aquel concierto en la Lata de Bombillas, un fin de semana perdido, entre Zaragoza y Logroño, que acabó con un abrazo eterno, entre Santi Rex y el Coyote, emocionante como esta canción.
