La escritora y actriz Elvira Mínguez ha ganado la XXX edición del Premio Primavera de Novela con La educación del monstruo, un libro que parte de una época escasamente trabajada en la literatura, como es la emigración española en Alemania. En concreto, los padres de la actriz, nominada a los Goya 2025 como actriz de reparto en la cena, fueron emigrantes ilegales en los 60 a aquel país.
Dotado con 100.000 euros, el Premio Primavera de Novela está convocado por la editorial Espasa y Ámbito Cultural de El Corte Inglés, y ha recibido para esta trigésima edición un total de 1.590 originales de España y Latinoamérica, en particular de Argentina, México y Colombia. Las comunidades que más aportan en cuanto a originales han sido Madrid, Andalucía, Cataluña y Valencia.
El jurado, presidido por la escritora Carme Riera y compuesto por Antonio Soler, Nativel Preciado, Gervasio Posadas y David Cebriánha fallado el galardón por unanimidad, en una reunión celebrada este jueves en Madrid. Muchos nombres ya consolidados de las letras, como Rosa Montero, Máximo Huerta, Nativel Preciado, Fernando Savater, Antonio Soler, Raúl del Pozo, Juan Manuel de Prada, Lorenzo Silva,… lo han conquistado a lo largo de estos 30 años.
Elvira Mínguez, que ya publicó La sombra de la tierra (adaptada al cine por ella misma), sitúa a sus protagonistas, Matilde, Águeda y Olvido, en tres escenarios diferentes: Düsseldorf, Valladolid y Madrid. Son tres mujeres que se van relacionando entre sí y enfrentando a sus propios miedos.
“Mis padres fueron emigrantes ilegales a Alemania, en un tiempo en el que más de un 40% de las personas que llegaban allí lo hacían de igual modo. Mis protagonistas son fuertes y valientes y tienen la memoria como hilo conductor”. La actriz reivindicó el papel de la memoria. “La memoria es obligada, sin memoria tropezaríamos todavía más como sociedad”.
Mínguez (60 años) no se ha planteado el formato audiovisual de su libro, que saldrá a la calle el 15 de abril, aunque admito que le gustaría. “Mi cabeza es visual. La mayor parte del tiempo estoy pensando y estoy viendo pasar a los personajes, tengo el hábito de construirlos, ver cómo hablan, cómo comunican. Arranco desde una anécdota y veo a todos los personajes que van surgiendo, me gustan los personajes secundarios. Son como la clase media de la sociedad, la que sostienen la sociedad. Hago mucho énfasis en ellos”, reconoce.
Elvira Míguez desarrolló que escribir este libro le ha llevado dos años que intercalaba con sus rodajes. “Me llevaba el ordenador y cuando parábamos, me podía escribir. He estado con ella a pico y pala”.
