La primera evidencia genética de la migración islámica en Cataluña se ha encontrado en la necrópolis medieval que existía en el barrio de Sant Pere de Galligants de Girona. Los entierros fueron descubiertos a principios del 2016 durante las excavaciones para rehabilitar el edificio que había sido el antiguo Hospital dels Capellans y que actualmente acoge los baños Aqva Gerunda. Ahora un estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha permitido aportar los primeros datos biológicos sobre la llegada de la primera ola islámica a Cataluña en el siglo VIII.
Tal y como publicaba el ‘Diari de Girona’ en 2018, la excavación dirigida por la arqueóloga Maribel Fuertes En 2016 había dejado al descubierto la primera necrópolis islámica en la región de Girona, un hallazgo excepcional dada la relativa corta duración de la ocupación árabe en la zona. Durante aquellos trabajos también se localizaron restos romanos más antiguos que el foso y otros posteriores, como silos del siglo XII.
Antes de la construcción del edificio medieval, el Hospital de los Clérigosla zona funcionó como un cementerio durante 200 años, desde el primer cuarto del siglo VIII y hasta el primer cuarto del siglo X. Los arqueólogos determinaron la existencia de entierros a la manera cristiana junto a sepulturas con ritual islámico. De los trece cuerpos hallados, ocho estaban inhumados siguiendo la tradición islámica, que hasta entonces no había podido documentarse en Girona.
Hombres y niños
El estudio publicado a finales de diciembre en Reseña histórica del Mediterráneo, al que ha tenido acceso ‘Diari de Girona’, representa un «avance significativo en la arqueología y genética de la región», ya que aunque la población medieval de Al-Ándalus está bien documentadaes lo primero que hace un análisis biológico y genético sobre una comunidad islámica. Además, los investigadores consideran que los resultados que aportan invitan a reconsiderar los relatos tradicionales sobre la conquista islámica.
La investigación de la UCM y la UAB, realizada también en colaboración con la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) y el Servicio de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico de la Generalitat, revela la diversidad biogeográfica de los individuos enterrados en la necrópolis gerundensecuyos orígenes abarcan desde el mundo árabe y el norte de Europa hasta África. La información genética también ha permitido descubrir vínculos familiares entre los enterrados.
Entre los hallazgos más destacables se encuentra el caso de un posible converso europeo al Islam, lo que representa “la primera evidencia biológica de un caso de conversión en este período”, según la Universidad Complutense de Madrid en un comunicado recogido por Europa Press.
Destaca la presencia de un elevado número de niños enterrados, incluidos bebés de seis semanas, y una notable ausencia de mujeres adultas, lo que ha llevado a plantear varias hipótesis. Se considera posible una tasa de mortalidad superior entre hombres y niños o la existencia de una práctica cultural o religiosa que determinaba la ubicación de los entierros femeninos.
Esta singular distribución ha motivado a los investigadores a replantear las razones de la migración islámica hacia Cataluña, sugiriendo que no sólo estuvo impulsada por motivos bélicos o de conquista, sino que también pudo haber tenido causas humanitarias, como la búsqueda de mejores condiciones de vida.
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