Henrik Ibsen Escribió en 1882 una de las grandes obras de la historia del teatro, ‘Un enemigo del pueblo’, un drama que presenta a dos hermanos enfrentados por un balneario. Uno es el alcalde de la localidad, cuya riqueza proviene principalmente del establecimiento. … termal; otro es su médico, que ha descubierto que las aguas del lugar están contaminadas. La lucha entre la necesidad de alertar a los ciudadanos y la conveniencia de callarse la información es la clave del conflicto de esta obra.
El compositor Francisco Coll (Valencia, 1985), premio Nacional de Música del año pasado en la modalidad de composición, pensó inmediatamente en Ibsen cuando Joan Matabosch le encargó una ópera que iban a producir conjuntamente el Teatro Real y el Palau de les Arts de Valencia. Allí se estrenó en noviembre de 2025 esta obra, con libreto y dirección de Álex Rígoladirección musical del propio compositor. Patricia Albizu firma la escenografía y el vestuario, Carlos Marqueríe la iluminación y Álvaro Luna los audiovisuales. El reparto lo integraban el barítono José Antonio López (Doctor), el tenor Moisés Marín (Alcalde), el barítono Isaac Galán (Mario,), la soprano Brenda Rae (Petra), la mezzosoprano Marta Fontanals-Simmons (Marta) y el actor Juan Goberna (Morten).
La producción llega ahora al Teatro Realdonde se ofrecerá entre el 12 y el 18 de febrero, con un único pero significativo cambio -al margen de la presencia de la Orquesta y Coro titulares del Teatro Real-: en el podio no estará Francisco Coll, que sufrió hace poco un ataque isquémico transitorio, del que se está recuperando actualmente. En su lugar ocupa el podio el sueco Christian Karlsen.
El director de orquesta califica al compositor como «el más español de todos los compositores españoles que conozco. Como ellos, se ha vuelto de alguna manera más español al salir de su país. Su música investiga lo que es España musical y culturalmente, y se inspira, como hicieron Falla o Albéniz, en el flamenco. Cuando asistes a un espectáculo flamenco en Madrid, en Granada, en Sevilla… hay una especie de explosividad que también está en la música de Coll; en esta ópera se escuchan contrastes similares a los que tiene el flamenco. Pero también tiene influencias de su tierra, de Valencia, con una gran tradición de bandas de música con instrumentos de viento. En ‘Enemigo del pueblo’ se oye música militar española, a veces de forma sarcástica, pero siempre con mucho amor».
«El mayor compositor español»
Karlsen no puede ocultar su entusiasmo por la obra que va a dirigir, y sin duda en calificar a Francisco Coll como «el mayor compositor español desde Manuel de Falla». «Espero que el público del Teatro Real pueda valorar el hecho de que este estreno es realmente un hito en la historia de la ópera, con una partitura extraordinaria y unas cualidades dramatúrgicas igualmente extraordinarias gracias a la puesta en escena de Àlex Rigola».
El director catalán se enfrentó ya a la obra de Ibsen hace unos años con una particularísima versión en la que se ponía a los espectadores en el brete de tener que decidir si se llevaba o no a cabo la representación -cuya entrada habían pagado- después de hacerles unas comprometidas preguntas: si creían en la democracia, si les parecía bien que en el teatro podían arriesgar nuestra independencia política y cultural ante las ayudas públicas, y si creían que tenían que llevar a cabo cualquier acción. «Cuando estamos en una posición muy tranquila en la que no nos jugamos nada -dice Rigola-, nuestra ética es inquebrantable; pero , pero en el momento en que nos empezamos a jugar cosas nuestras: nuestro tiempo, dinero, situación de trabajo… nuestra ética se mueve hacia otros lugares. Hemos callado ante una injusticia en nuestro lugar de trabajo, en una comida familiar ante determinados comentarios… Nuestra ética no siempre va por delante porque se valoran muchas más cosas».
Y es que la ética es una de las claves, asegura Àlex Rigola, es uno de los temas clave de la ópera (en la que ha eliminado el artículo: su título es simplemente ‘Enemigo del pueblo’). «Ibsen no planteó soluciones, sólo exponía el asunto de la ética ante situaciones complicadas. Habla de temas que siguen muy vivos a día de hoy. Y no lo plantea solo en los dos personajes principales, el alcalde y el doctor, sino en todo el conjunto. Todos y cada uno de los personajes que salen en escena han de tomar un posicionamiento ético en un momento complicado».
Hay un segundo tema capital en esta ópera, dice el director: el sufragio universal. «En la obra de Ibsen, el doctor tiene unos principios inquebrantables y antepone sus conocimientos científicos ante cualquier otra opinión, esto le coloca en una situación de poder, y cuando ve que los ciudadanos pueden ser manipulados pone en duda el sufragio universal».
Rigola no lo hace -«es lo único que nos iguala en género, en capacidad económica, en estudios, en raza: una persona, un voto»-, pero sí cree que debemos reflexionar hasta qué punto se nos puede llegar a manipular. «Todos tenemos experiencia en juntas de vecinos, patronatos, etcétera… Hay sistemas, incluso de lo más inocente que nos pueda parecer, que llevan a cambiar la forma de de opinar; no es lo mismo preguntar quién está a favor de algo o quién está en contra de José Antonio. Es mucho más difícil levantar la mano para decir que se está en contra de una persona. Quiero decir con esto que hay unas herramientas de manipulación que se usan continuamente, incluso con personas con estudios… La historia nos hace cuestionarnos si tenemos suficientes conocimientos como para votar. A pesar de defender el sufragio universal, entiendo que alguien intenta hacer el bien se rebele contra la manipulación del pensamiento… Y es otra cuestión que sigue vigente hoy en día».
