El enfrentamiento total entre la Societat Coral el Micalet y la Companyia de Teatre Micalet -dos referentes culturales valencianas y valencianistas- ha provocado que esta última tenga que dejar el espacio escénico que usaba desde hace más de tres décadas. La razón es la renegociación infructuosa del contrato que la compañía tenía con la entidad propietaria del Teatro. Los primeros lanzaron ayer un duro comunicado en el que acusaban a la Societat Coral de “expulsarla” y “desahuciarla” de su actual sede, “el espacio que durante 31 años ha sido su casa”.
Una decisión, apuntan desde la creadora de obras icónicas como Ballant, Ballantque genera una “profunda preocupación” pues “compromete gravemente la continuidad de un espacio cultural de primer orden y afecta directamente al conjunto de la sociedad valenciana”.
La respuesta de la entidad cultural propietaria del teatro no se ha hecho esperar. Fuentes de la misma explican a La Vanguardia que en los últimos años, el modelo de gestión de la sala ha situado a la Sociedad Coral el Micalet en una situación económica muy comprometida. La razón: el alquiler abonado durante este período no cubriría los gastos reales de mantenimiento que asumía la entidad (seguro, suministros, climatización y otras necesidades básicas) y no compensaba, ni siquiera, el coste eléctrico.
Además, las mismas fuentes, señalan que “la sala era utilizada bajo un régimen de explotación con beneficio privativo, dado que la compañía realquilaba el espacio a terceros a unos imports muy superiores a los que abonaba en concepto de alquiler, sin que esto revirtiera en ningún beneficio para la Sociedad Coral el Micalet, que continuaba asumiendo los costes estructurales de la equipación”.
La Societat, asfixiada por la retirada de ayudas públicas, intentó renegociar el contrato de alquiler de la sala
Por ello y ante la asfixia económica que vive la sociedad tras la retirada de las subvenciones de muchas de las administraciones públicas gobernadas por el PP, se intentó renegociar el contrato. Sin embargo, ante la falta de acuerdo, y “sin que se aportara una alternativa ni se aceptara abrir una negociación”, el pasado 15 de enero finalizó la relación contractual, la sociedad recuperó la gestión y las claves de las instalaciones.
Una circunstancia que también se enfatizaba en el comunicado de la compañía que ha denunciado que se quejaba de que la asociación cultural “incluso ha cambiado la cerradura de la puerta”. La entidad teatral lanzaba una última crítica: “Una entidad cultural sin ánimo de lucro y declarada de utilidad pública como es la Societat Coral El Micalet no puede considerar que la desaparición de un proyecto cultural consolidado sea una solución a los problemas estructurales que arrastra desde hace tiempo”.
Se ha convocado una Junta General Extraordinaria para tomar una decisión final ante el conflicto.
En esta coyuntura de máxima tensión, se ha convocado una Junta General Extraordinaria de la Societat Coral el próximo día 6 de febrero para debatir y tomar decisiones sobre la utilización y la gestión de la sala de teatro.
