Después de cerrar con ‘Todo arde’ el ciclo de novelas comprendido en el Universo Reina Roja, saga de éxito demencial que suma ya más de 4,5 millones de ejemplares despachados, Juan Gómez Jurado (Madrid, 1977) ha decidido echarse al monte, nunca mejor dicho, con ‘Mentira’ (Ediciones B), novela independiente y autoconclusiva que arranca quemando rueda en el puerto de Gijón y acaba (o casi) entre espesas nevadas en un diminuto pueblo del concejo de Somiedo. Cuatro libros en uno -un thriller, un ‘survival’, un ‘whodunit’ y una novela de iniciación a modo de lazo unificador- que el autor de ‘Cicatriz’ encomienda a Eva Ramos, mentirosa profesional llegada por accidente a un pequeño pueblo atiborrado de secretos e inquinas.
¿Qué significa para Juan Gómez-Jurado la mentira?
La mentira es barata, asequible y sencilla. Por algo la simboliza el Casio amarillo que lleva Eva Ramos.
Para un escritor, también es una herramienta muy útil.
Por eso dedicó 682 páginas a escribir este libro. Nosotros mencionábamos para contar una verdad. Evidentemente, el artista es manipulador. El aire de ‘Las Meninas’ de Velázquez es una manipulación; que haya tantas lanzas en la rendición de Breda es una manipulación; Todo lo que tiene que ver con la música o el montaje en una película es una manipulación. La literatura, por supuesto. Todo lo que estás contando es falso. Es mentira. No ha pasado. Y, sin embargo, es capaz de revelar una verdad sobre el mundo y sobre la experiencia humana.
Gómez-Jurado posa con el Casio amarillo de la protagonista del libro / JEOSM
El año pasado decía estar “particularmente encabronado” con cómo el ciudadano se relacionaba con la verdad y la información. ¿Surge de ahí esta novela?
Claro, pero entonces no lo podía explicar. Pero ya no es cómo el ciudadano se relaciona con la verdad, sino cómo la mentira se vuelve cada vez más impune. Cuando yo era chico, si a alguien le pillaban mintiendo, eso tenía consecuencias. Ahora da igual. Obviamente, es algo que me preocupa mucho.
Los hijos de los millonarios de Silicon Valley no tienen teléfono móvil. Es el enemigo de todo lo que es justo, bueno y sano: el deporte, la lectura y la conversación. Y de muchísimas más cosas”
¿Qué se puede contar de ‘Mentira’?
Que es un thriller. Una novela independiente que tiene todo mi ADN. También es un misterio, varias novelas en una. Y tiene un personaje que es fundamental en mi literatura, del que me he enamorado muchísimo; un personaje que se dedica a mentir, a manipular, que conoce a la perfección cuáles son los mecanismos del cerebro humano, los sesgos de manipulación y los atajos heurísticos que utiliza para cambiar nuestra percepción de algo. Entonces, ¿qué es lo peor que le puede pasar a una persona que encarna el espíritu del siglo XXI? Que la cambies de milenio. Que la llevas al siglo XI a Somiedo, donde todo el mundo a su alrededor miente.
Entonces, ¿la mentira encarna el espíritu del siglo XXI?
Por desgracia, sí. Desde el momento en el que hemos decidido como sociedad que no va a haber consecuencias para la mentira descubierta, hemos asumido que ese es el nuevo terreno del juego.

El escritor Juan Gómez-Jurado /EFE
En la novela, Somiedo también representa la incomunicación en tiempos de hipercomunicación.
Es que hay una cosa de la que deberíamos estar hablando todos los días en todos lados, y repetirlo hasta que nos entrara a todos en la cabeza que la primera norma del narcotraficante es no usar su propio producto: los hijos de los millonarios de Silicon Valley no tienen teléfono móvil. Es el enemigo de todo lo que es justo, bueno y sano: el deporte, la lectura y la conversación. Y de muchísimas más cosas.
En la novela, Eva Ramos se nos presenta como la narradora menos confiable que podamos imaginar. ¿Hasta qué punto le gusta jugar con el lector?
Es que me pagas para que te cuente una historia, que te desafíe, que te lo ponga difícil y que te desconcierte. Creo que lo esencial de un escritor de misterio en este siglo es comprender muy bien cuáles son las normas del subgénero y, a partir de ahí, empezar a desafiarlo. Desde ‘La piedra lunar’ de Wilkie Collins han pasado muchísimas cosas: Edgar Allan Poe, sir Arthur Conan Doyle, Agatha Christie, Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Robert Harris, Ken Follett, Dan Brown… Ahora estamos los autores españoles, que estamos cambiando las maneras de contar la literatura de misterio. Este camino lo abrió Carlos Ruiz Zafón poniendo el foco en la literatura en castellano y, desde entonces, los que estamos cambiando las formas somos mis compañeros y yo. Entre otras cosas, porque el modelo anglosajón se ha quedado estancado.
¿Cómo se relaciona con esa tradición? De ‘Mentira’ se podría decir que a ratos es como Agatha Christie trasplantada en los picos asturianos.
Mi trabajo es entender todo el proceso de la cadena. Conocer a quienes han venido antes que yo y honrar esa tradición modificándola de manera que siga resonando en nuestros lectores de hoy. ‘Diez negritos’ se ha contado muchas veces, pero lo puedes hacer como lo hizo Agatha Christie la primera vez o como Tarantino con ‘Los odiosos ocho’. Es exactamente la misma historia. Y sin embargo, la ves y estás boquiabierto. Es un peliculón.
El éxito de los cuatro millones y medio de ejemplares de ‘Reina Roja’ vendidos es absurdísimo. Lo sencillo sería volver a escribir una y otra vez el mismo libro, pero soy incapaz”
¿Conocías la historia de Tor, la montaña maldita de los Pirineos?
La descubrí después, y me resultó muy interesante. Por supuesto, estoy en deuda con ese libro (‘Tretze cases i tres morts’, de Carles Porta), pero también con muchas historias como la de Fago, a la que le debo unas cuantas cosas. Hay muchos crímenes en la historia de España que tienen que ver con esto también. Prefiero no citarlos porque siempre es un poco banalizador cuando hablas de historias y casos reales donde ha muerto gente. Es un poco feo.
En cualquier caso, se cumple el dicho de pueblo pequeño, infierno grande.
Es que quizás sea uno de los géneros literarios más importantes y de las historias más bonitas que contamos los autores. Porque puede ser Gabriel García Márquez, ‘El misterio de Salem’s Lot’ o ‘Fargo’. Es lo bonito de las historias: recontarlas nos obliga a reflexionar sobre quiénes somos y sobre dónde estamos.

Gómez-Jurado, en una imagen promocional / Jeosm
Además de para entretener, ¿le sirven sus novelas para dialogar con el presente? Habrá quien vea en el conflicto que se desarrolla en el Alto de Somiedo ecos de las tensiones presentes.
Nunca tengo un propósito cuando escribo una novela, suelo intentar escribir la novela más divertida posible y que haga la mayor justicia posible a la tradición del misterio para que el lector se lo pase lo mejor posible.
Hablando de lectores, antes de publicar el libro se encerró con media docena de ellos en un hotel para que fuesen los primeros en leer la novela. ¿Qué tal fue la experiencia?
Quería reducir mis nervios antes del lanzamiento. Si has visto los vídeos de Instagram, verás cómo se resume todo en ese microsegundo entre que yo resoplo y les pregunto qué os ha parecido, lo cual es un claro síntoma de inseguridad. O sea, es como terminar de echar un polvo y decirle a tu pareja que te ha gustado. Es horrible. Hay un segundo en el que todos se miran entre ellos y yo lo paso fatal, y después se ponen a aplaudir y yo resoplo alivia. No he respirado del todo de alivio todavía, pero estoy un poco más tranquilo que en otras ocasiones.
Sobre el papel, el planteamiento da para un thriller de los suyos.
Yo solo sé que no me metería con mi escritor favorito en un hotel, desde luego.
Se ha hecho mucho hincapié en que ‘Mentira’ es una novela autoconclusiva que no forma parte del Universo Reina Roja. ¿Le ha costado mucho salir de ese mundo?
Narrativamente, no, pero psicológicamente, sí, porque el éxito de los cuatro millones y medio de ejemplares de ‘Reina Roja’ vendidos es absurdísimo. Y eso solo en España. Súmale los 47 idiomas a los que está traducido el libro… Lo sencillo sería volver a escribir una y otra vez el mismo libro, pero soy incapaz. Necesito estímulos a la hora de narrar una historia con la que voy a estar dos años. No puedo volver a hacer lo que he hecho ya, porque no estaría bien. Pero el mercado y la gente que me encuentro por la calle me dice que lo haga. Y cuanta más gente me lo dice, pues menos ganas tengo, claro. Entonces, a nivel psicológico, cuando decides hacer una novela independiente tienes miedo.
Pero no descarta volver a escribir de Jon Gutiérrez y Antonia Scott.
En absoluto. Ahora mismo es algo que está en pausa y algún día volverá. No tengo ningún problema al decirlo.

‘Mentira’
Juan Gómez Jurado
Ediciones B
680 páginas
23,65€
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