Tras su debut con ‘Ya Dormiré Cuando Me Muera’, uno de los lanzamientos más sonados de 2020 en la escena independiente, Ginebras superaron con nota el desafío del «temido segundo disco» con ‘¿Quién es Billie Max?’. Ahora, tres años después, el cuarteto madrileño se enfrenta a su … consolidación definitiva con ‘Donde nada es para tanto’, una suerte de refugio espiritual en tiempo revueltos.
—El título, ‘Donde nada es para tanto’, parece aludir a una sociedad demasiado tremendista.
—Justo quisimos poner delante de «nada es para tanto» el «donde» para cuidar mucho el hecho de que hay cosas que sí que son para tanto; no es tanto juzgar qué sí es para tanto o qué no es para tanto, sino crear un espacio en el que el público pueda sentirse seguro, al menos en el ratito que escucha el disco o está en uno de nuestros conciertos.
— ¿Cómo ha sido trabajar con Manuel Cabezalí y Víctor Cabezuelo a los mandos de la producción? ¿Qué buscaban al elegirlos a ellos?
—Ha sido una maravilla trabajar con ellos porque les mostramos las ideas que hemos querido llevar en cada canción y ellos han sabido entender el sonido que teníamos en nuestras cabezas. También nos han ayudado mucho a la hora de grabar cada uno de nuestros instrumentos de manera individual con cada una de nosotras. También han hecho un poco de psicólogos (risas). Estamos muy agradecidos de que hayan puesto su talento y de haber completado el nuestro con su sonido.
—’Mi diario’ empieza preguntando por qué casi siempre se escriben canciones cuando se está en la mierda. ¿Realmente es tan difícil seducir al oyente escribiendo sobre cosas buenas? ¿Es un poco como en el cine, que se dice que es mucho más difícil hacer comedia que drama?
—Entendemos que puede llevar a confusión el «¿por qué solo escribimos cuando estamos en la mierda?», pero en realidad no nos referimos a escribir canciones, sino a lo que escribimos en los diarios. Además, en este caso concreto, Sandra y Magüi recurrían a escribir en su diario solo cuando estaban tristes, porque cuando estaban contentas nadie se para a escribir tanto y te dedicas a pasartelo bien oa compartir con tus amigas o lo que sea. Creemos que no hacemos comedia, simplemente hablamos de temas de la vida, tanto de las cosas buenas como de las malas y lo llevamos a un punto divertido, de humor, de reírnos también de nosotras mismas, de nuestras penas y lo contamos de manera muy directa; es parte de nuestra esencia.
— ¿Cómo nació la canción ‘Mundo hostil’?
—Es como una canción de desamor. Nace de estar en la mierda solamente porque te acuerdas de una persona y esa persona no se acuerda de ti; te das cuenta de cómo el amor romántico lo ha inundado todo y ha hecho que estés en un pozo en el que no ves nada y solo por la idea de que la gente tiene y concibe el amor romántico y tú no concibes el amor romántico de la misma forma.
—’Intervención’ me parece una de las más interesantes del disco. ¿Alguna vez han tenido que hacer una a alguien del grupo?
-Si. Claro, a todas. No exactamente como en la serie ‘Cómo conocí a vuestra madre’, pero sí, sí, claro, ha habido momentos en los que nos hemos tenido que decir las cosas. Y también es muy difícil intervenir en cómo los demás tienen que vivir su vida, porque nadie tiene la potestad suficiente como para decidir si lo que tú estás haciendo o cómo estás viendo la vida está bien o mal, entonces es un poco conflictivo. Pero no se trata de eso del todo porque no es decirte lo que tienes que hacer. Es en plan, te está pasando esto, o sea, haz algo. Amiga, fecha cuenta.
—Últimamente se habla mucho de la función de las críticas negativas en el periodismo musical. ¿Qué piensan sobre el debate que ha generado? ¿Han recibido alguna «sangrante», por así decirlo? ¿Y alguna que fuera constructiva a pesar de no ser muy positiva?
—Creemos que la prensa y que cualquiera puede opinar sobre una discoteca, pero siempre debería hacerse con respeto. Obviamente que puedes hacer una crítica y que tus conocimientos de la música sirven para destacar ciertas cosas, dar una opinión, pero que se sepa que esa opinión es al final un gusto, es algo subjetivo. Pero es importante que las críticas aporten algo más, que aporten contenido, argumentos, no solo un gusto. No recordamos haber tenido una crítica muy negativa por parte de periodistas, pero sí comentarios en redes sociales. Y, efectivamente, hay algunos que son hirientes, que no aportan nada. Y otros que son críticas de opiniones diversas. Distintas a las nuestras, que sí que nos han hecho ver las cosas de forma distinta. Pero a nivel industrial, no. Si han dicho algo con lo que no estábamos de acuerdo, simplemente ha pasado desapercibido y tampoco ha hecho mucho daño.
«Nos hemos encontrado situaciones con equipos técnicos que son condescendientes con nosotras»
—En este sentido, las chicas de Hinds han comentado hace poco que el machismo pesó mucho en su caso. ¿Creen que la cosa ha cambiado un poco a mejor desde que ellas empezaron?
—Ellas empezaron, se vieron como referentes. Al poco tiempo salimos nosotras y después han venido más. Pero al principio estábamos bastante más solas. No obstante, ahora sigue siendo muy fuerte la diferencia que se sigue haciendo entre los hombres y las mujeres que nos subimos a un escenario o que están trabajando detrás. Nos hemos encontrado situaciones con equipos técnicos que son condescendientes con nosotras, que nos explican cosas que obviamente nosotras sabemos hacer, pero bueno, parece que está yendo a mejor. Pero la verdad es que el simple hecho de que se hable de «grupo de chicas» ya es algo que debería eliminarse. Hace falta que se hable de grupos de música sin ese matiz que ya hace ver que puede existir una vara de medir para unos y para otros solo por la cuestión de género. No hemos leído ni escuchado en ninguna entrevista a un grupo formado por chicos a los que se les pregunta por el «síndrome del impostor», mientras que es una pregunta recurrente a las bandas de mujeres. Esas dosis de machismo siguen existiendo desafortunadamente.
—Han trasteado algo con la IA de creación musical aunque sea para probar?
—No, pero en muchas ocasiones he estado tentada en el sentido de que de repente pueda bloquearme con una rima o algo así. Pero la realidad es que he pedido alguna rima para probar por curiosidad y la respuesta ha sido terrible. Es que lo siento muchísimo, pero creo de verdad que en mi cabeza podría decir algo bastante mejor.
— ¿Qué esperan de la nueva gira que harán con esta discoteca? ¿Temen que sea más difícil rentabilizar las giras tal como se está poniendo el costo de todo?
—Esperamos disfrutar un montón de lo que planteamos con esta discoteca en el directo. Lo estamos preparando mucho a nivel sonido, también estrenamos escenografía. Creemos que vamos a subir un escalón en cuanto a sonido y al show que vamos a dar. Y sobre la rentabilidad, ahora mismo no podemos contestar mucho porque lo que tenemos por delante son festivales, aunque también estaremos en Las Noches del Botánico, que ya se han agotado las entradas. Así que confiamos en nuestro público y en los que se puedan sumar ahora con esta discoteca o porque nos descubran y tengan ganas de vernos. Todo lo demás está por ver.
