A menos de un mes para el mano a mano entre Manuel Escribano y Borja Jiménez, la expectación en El Arenal ha comenzado a latir a pocos metros del coso. En la tarde de este miércoles 25 de marzo, en el restaurante Malandro, prácticamente contiguo … al coso de la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, ambos diestros han protagonizado un encuentro con aficionados impulsado por Lances de Futuro y moderado por la periodista Noelia López.
A Sevilla parecía no importarle los recovecos ni la limitada visibilidad provocada por los elementos decorativos que se interponían entre el público y los protagonistas. La emoción que rodea a esta corrida de Victorino Martín pesaba más. No es para menos: se trata de una ganadería sinónimo de excelencia a la hora de enfrentarse a un toro serio y de bravura compleja, que obliga a una lidia precisa. «Somos los dos toreros que más triunfo hemos tenido con esta ganadería en los últimos años, eso crea mucha presión porque tiene que pasar algo grande allí», reconoció Jiménez, una presión que, en realidad, alimenta la expectación, tanto de los aficionados como de los propios matadores.
«Creo que es un cartel muy atractivo para los aficionados», apuntó Borja Jiménez, consciente del interés generado en esa cita que tendrá lugar el próximo 18 de abril. En esta misma línea, Escribano aseguró que en la cita no podrá faltar «rivalidad y verdad, justo lo que tiene que tener un mano a mano». Sin embargo, más que competencia, el encuentro dejó ver, sobre todo, respeto mutuo entre dos trayectorias complementarias. Por un lado, Escribano, matador ya curtido, habló desde la experiencia, mientras que Jiménez, una de las grandes revelaciones de la pasada temporada, lo hizo desde la ilusión propia de alguien que está dispuesto a darlo todo para consolidar su carrera.
No obstante, ambos coincidieron en lo esencial: con un toro de estas características, no hay margen para el error. «Es una ganadería que la tienes que conocer muchísimo, tienes que confiar. En este tipo de toros tienes que tener la mente y el corazón frío», explicó Escribano. Jiménez reforzó la idea, destacando que «no te deja relajarte, tienes que estar muy concentrado y entregado al máximo, porque cometes un error y se paga caro».
La conversación también echó la vista atrás, evocando faenas que han marcado el recorrido de ambos toreros, siempre poniendo de manifiesto la dureza que caracteriza al toreo. Ambos recordaron la jornada del 13 de abril de 2024, en la que Escribano sufrió una cornada. «Casi se me saltan las lágrimas», confesó, al recordar su camino hacia chiqueros mientras sonaba un pasodoble del maestro Tejero. Una escena que también impactó al propio Jiménez, que, tras ver la gravedad de la herida en el muslo derecho de su compañero, debía hacer el paseíllo a continuación.
Un sentimiento cada vez más fuerte
La periodista Noelia López decidió viajar aún más en el tiempo, a los orígenes, pues más allá de su profesión, los sevillanos comparten vocación temprana. Fueron sus madres, Marifer -la de Borja- y Lola -la de Manuel-, quienes explicaron cómo fueron esos inicios. A ello se sumaron los testimonios de los propios toreros: «Yo creo que el primer recuerdo que tengo es acompañando a mi padre, que es veterinario y se dedica al toro bravo», recordó Escribano; mientras que Jiménez confesó que «al colegio desde muy chico iba con un capotillo. Decidí querer ser torero aquí en Sevilla. Fue una tarde con Jesús Millán con un toro de Miura. Yo tenía 9 o 10 años».
La tauromaquia sigue creciendo en la ciudad, y ambos matadores pusieron en valor esa conexión con las nuevas generaciones: «Es bonito ver a tantos jóvenes en las plazas». Una idea que se enlaza con el objetivo de iniciativas como ésta, impulsadas por la empresa que dirige José María Garzón en su primera temporada al frente de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
El acto culminó con aficionados buscando una firma o una fotografía con los toreros, señal de que la emoción por la nueva temporada taurina nace mucho antes de que se abra la puerta del coso. La expectación ya late al ritmo del Sábado de Preferia, y la cuenta atrás para el gran mano a mano ha comenzado.
