Café Tacvba pidió a sus disqueras, Universal Music México y Warner Music México, que retiraron todo su catálogo musical de Spotify, una decisión que la banda hizo pública a través de un vídeo difundido en redes sociales por su vocalista, Rubén Albarrán.
En el mensaje, el músico explicó que la solicitud responde a varios motivos: las inversiones en armamento vinculadas al fundador de la plataforma, la inclusión de publicidad relacionada con ICE, el modelo de pago de regalías y el uso de la inteligencia artificial en perjuicio de los músicos.
Albarrán fue más allá y lo llamó abiertamente al boicot de Spotify. “Personalmente invito a nuestros seguidores a que escuchen nuestra música en otras plataformas, o mejor aún que la boicoteen, y no formen parte de los abusos del poder, de las guerras en curso, la violencia; es momento de crear un nuevo mundo, más justo, horizontal, y donde la música sigue teniendo valor, significado, acompaña a las personas y los pueblos, les brinde apoyo, alegría y esperanza”, afirmó. Hasta el momento de la publicación de este artículo, el perfil de Café Tacvba —que cuenta con 7,3 millones de oyentes mensuales— continúa disponible en Spotify.
Foto:Instagram: @instacvba
La plataforma respondió desmintiendo las declaraciones del cantante y negó cualquier vínculo con el financiamiento de acciones belicas. “Respetamos el legado artístico de Café Tacvba y el derecho de Rubén Albarrán a expresar sus opiniones, pero los hechos cuentan una historia distinta.”, señaló Spotify en un comunicado. Además, aseguró que actualmente no existen anuncios de apoyo a ICE en su servicio y aclaró que el caso mencionado correspondía a una campaña de reclutamiento del gobierno de Estados Unidos difundida en diversas plataformas.
La agrupación mexicana se suma así a otros músicos que han optado por retirar su música de Spotify, como King Gizzard and the Wizard Lizard, Massive Attack, Xiu Xiu. y otras bandas independientes. La controversia se intensificó tras conocerse que el CEO de la compañía, Daniel Ek, invirtió 700 millones de dólares en la empresa de defensa Helsing, dedicada a la producción de drones de combate. Spotify precisó que dicha inversión proviene de Prima Materia, una compañía de Ek completamente independiente, y que la startup no estuvo involucrada en la ofensiva israelí en Gaza. Aún así, parte del sector artístico ha cuestionado que los ingresos derivados de la música terminen vinculados al desarrollo de tecnologías letales, especialmente cuando la principal fuente de ingresos del fundador está asociada a Spotify.
El pago de regalías ha sido otro de los puntos de fricción. Aunque se ha pedido una reforma al modelo para que los músicos sean los principales beneficiarios, la plataforma ha sostenido que los ingresos dependen de los acuerdos entre artistas y disqueras, responsabilidad de la que se ha deslindado. Su política contempla regalías de grabación, destinadas a los titulares de los derechos de las grabaciones, y regalías de publicación, emitidas a editoras, sociedades de recaudación y agencias. “Nos enorgullece que la música de Café Tacvba haya generado millones de dólares en Spotify a lo largo de los años, y la realidad es que Spotify sigue pagando más dinero a más artistas que cualquier otro actor en la historia de la música. Constantemente pagamos el 70% de nuestros ingresos a los titulares de derechos”, afirmó un vocero de la compañía.
De forma paralela a esta polémica, Rubén Albarrán enfrenta en Estados Unidos un proceso legal relacionado con el pago de la manutención de su hija, un caso que continúa en curso.
Redacción Cultura
