Una semana antes de las elecciones presidenciales de 1936 en Estados Unidos, casi una treintena de compañías de teatro estrenaron en 15 ciudades por todo el país. la obra No puede pasar aquí (Eso no puede pasar aquí), basada en la novela del mismo nombre que había publicado Sinclair Lewis el año anterior. El propio autor, Premio Nobel de Literatura, había adaptado su texto para la representación bajo el auspicio del proyecto federal para salvar empleos en el teatro durante la Gran Depresión.
Los espectadores no estarían ante un acto de “propaganda, salvo a favor de la democracia americana, con todos sus defectos, y en contraste con la dictadura”, según dijo entonces Lewis.
