El 11 de febrero de 1926 se inauguró en el número 32 de la calle Verdi el Salón Ateneo Cine, que tomaba el relevo de un teatro, el Moratín, en el que ya se proyectaban películas de manera ocasional. Un siglo después, los cines verdi -cinco salas más otras cuatro a las que se accede por la calle Torrijos (Verdi Park)- siguen orgullosamente en pie, convertidos en uno de los principales polos de la vida ciudadana en el barrio de Gràcia y en un referente incuestionable de la cinefilia barcelonesa. Una institución cultural que no solo resiste de manera ejemplar sino que mira al futuro con la próxima inauguración (en octubre o noviembre) de dos nuevas salas en el local contiguo que ocupaba hasta ahora un supermercado. Sobran, pues, los motivos para celebrar el centenario a lo grande. Un libro conmemorativo -‘Cines Verdi 100 (1926-2026)’- y una película seudodocumental -‘La vida és Verdi’- recorre, desde la historiografía y la metaficción, respectivamente, los cien años de existencia del cine en activo más antiguo de Barcelona.
Escrita y dirigida por Berta García Lacht‘La vida es Verdi’ tiene como protagonistas a Yanira y Séforados niñas de Gràcia que para ocupar las horas durante unas vacaciones de verano deciden hacer una película sobre la historia de los Verdi. Para ello, además de tirar del hilo de los recuerdos de una abuela enigmática y de entrevistar a parte del personal de los cines, montan un cásting por el que pasan figuras como Richard Gere (interesado en saber “cuántos euros” le pagarán), Isabel Coixet (que es, además, coproductora del filme), JA Bayona (que protagoniza una entrañable escena junto a su padre, autor de uno de los murales que decoran el espacio) y Alberto Serraque hace una primera aparición impactante en el papel de butanero y se interpreta después a sí mismo con resultados hilarantes (“cuando empecé (a hacer películas) sabía que lo haría bien; tampoco era difícil, porque todos los que había por aquí eran unos inútiles”).
“No queríamos que la película contara la historia del cine, porque para eso ya tenemos el libro, sino que la celebrara, de una manera emocionante y divertida”, explica Adolfo Blancoconsejero delegado de A Contracorriente Films, la empresa que desde hace poco más de una década gestiona los Verdi. Para Berta García, el proyecto tenía un componente personal que lo hacía imposible de rechazar. “He tenido la oportunidad de hacer una película en mi barrio y celebrando los 100 años de los cines a los que he ido toda la vida -señala-. Así que me lo planteé como una carta de amor al cine en general ya este cine en particular”.
retrato del barrio
Abundan en ‘La vida és Verdi’ los planos que, a modo de homenajes, remiten directamente a algunos de los autores favoritos de la directora (Agnès Varda, Chantal Akerman, Ingmar Bergman, David Lynch…), pero el corazón emocional de la película está en el viaje de descubrimiento que llevan a cabo esas dos niñas pertecientes a la comunidad gitana de Gràcia. “Al hablar de los cines no podía dejar de hablar también del barrio -dice Berta García-. Quería mostrar esos espacios que aún están vivos y que se alejan de los rincones que se parecen a los de cualquier otro barrio de cualquier otra ciudad”. En este sentido, asegura que la comunidad gitana representa “la máxima resistencia a la gentrificación del barrio y de la ciudad. Con los Verdi -añade- ocurre algo parecido. Son dos historias de resistencia”.
Después de una proyección especial para conmemorar este martes la fecha del centenario de los cines, ‘La vida és Verdi’ se presentará en la próxima edición del Festival de Málaga y tendrá su estreno comercial el 13 de marzo.
Tres voces y 300 imágenes
La llegada de la película va acompañada de la publicación del libro ‘Cines Verdi 100 (1926-2026)’ (Plataforma Editorial), que reconstruye los momentos clave que han marcado la centenaria historia de esta institución cultural a través de más de 300 imágenes y textos del periodista, escritor e historiador Josep María Contelel operador y exhibidor cinematográfico Enric Pérez (el hombre que en 1983 salvó al Verdi del cierre y lo transformó en una exitosa multisala de cine de autor en versión original) y la productora Paz Recolonscofundadora de A Contracorriente y responsable de la gestión de los Verdi desde que esta empresa los adquirió en 2015. El volumen tiene un prólogo de Xavier Marcé, regidor de Cultura e Industrias Creativas del Ayuntamiento de Barcelona, y un jugoso epílogo en el que Albert Serra evoca su primera visita a los Verdi, con 16 años, para ver la película ‘El liquidador’, de Atom Egoyan.
El programa de actividades de celebración del centenario de los Verdi se prolongará durante unos meses más, con un ciclo especial dentro del BCN Film Fest (que llega, además, a su décima edición), una exposición fotográfica (del 27 de abril al 31 de mayo, en la Biblioteca Jaume Fuster) y proyecciones gratuitas para escolares.
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