En plena actividad del Festival de Málaga, el actor y productor salva reina presenta la película ‘Solos’una comedia dirigida por Guillermo Ríos que reflexiona sobre la vida, el amor o la soledad desde el humor y la ironía; pero también un cortometraje ‘Una conversación pendiente’, y ‘Una hora y veinte’, como productor desde su sello La Cochera. En esta conversación, el malagueño repasa sus nuevos proyectos, reflexiona sobre el estado del cine español y habla de su faceta como productor y de su vínculo con Málaga.
Vamos con lo que trae al Festival…
‘Solos’ es una comedia de Guillermo Ríos que en realidad es una conversación entre personajes. Podría parecer generacional, porque son cuarentones que se quedan charlando, pero creo que en el fondo es intergeneracional porque habla de temas universales: el amor, la muerte, la soledad… Todo con un cierto sentido del humor y una ironía fina. También traemos el cortometraje ‘Una conversación pendiente’, con Carlos Bardem y de Cecilia Gessa, y como productor estrenamos fuera de concurso ‘Una hora y 20’, un thriller con Macarena Gómez, Roberto Álamo y Emma Suárez; es un reparto maravilloso y estamos muy contentos de que el festival haya contado con nosotros.
Y como usted no para seguro que se guarda más proyectos para este año.
Se tiene que estrenar también ‘Tres de más’, una comedia familiar con Kira Miró y un elenco estupendo. Luego hay otra película que me gustó mucho rodar, inspirada en la figura de Pinito del Oro, la estrella internacional del circo. A partir de su figura se habla también de relaciones personales —incluidas relaciones homosexuales— durante la dictadura, en una época complicada. Además están pendientes proyectos como Carta Blanca o Temporada de muertos. La verdad es que me siento muy agradecido por poder estar trabajando en tantas cosas.
Ha conseguido algo que no es tan habitual: que el público no le encasille solo como actor de comedia.
Le agradezco muchas esas palabras. Es verdad que la gente me tiene muy asociada a la comedia, pero si miras mi trayectoria he podido hacer personajes muy distintos: thriller, personajes más oscuros, otros más entrañables… En esta profesión eso es complicado, así que me siento afortunado. Todo suma, cada experiencia es una muesca más en el revólver.
¿Cree que se sobreproduce en el cine español? Me interesa su perspectiva, como intérprete y productor.
No sé si hablaría de sobreproducción. Si te gustan los champiñones, cuantos más haya mejor, ¿no? (ríe). Creo que lo importante es apostar por la calidad y por buenas historias. Al final el público es soberano: las historias que de verdad conectan son las que permanecen.
¿Y cómo ve esta edición del Festival de Málaga?
El Festival de Málaga está en un momento increíble. El trabajo de Juan Antonio Vigar y su equipo se nota. El certamen ha ganado mucho peso, también internacionalmente, con ese puente hacia América. Hoy todo el mundo quiere estar en Málaga. Después de San Sebastián, creo que es uno de los festivales donde más gente quiere presentar su película. Además el área industrial está cada vez más fuerte y aquí nacen muchos proyectos.
En Málaga se hacen contactos. Nuestra industria no tiene convenciones como otras, así que aquí se reúnen productores, televisores, plataformas… Todo el mundo.
¿En un festival también se hacen negocios?
Más que negocios, diría contactos. Los festivales son un punto de encuentro. Nuestra industria no tiene convenciones como otras, así que aquí se reúnen productores, televisores, plataformas… Todo el mundo. Las agendas están llenas ya veces consigues veinte minutos entre una comida y un café. Pero de esas conversaciones salen sinergias y proyectos.
Sigue al frente de La Cochera Cabaret. ¿Qué significa para usted?
Es como mi niño pequeño. Lleva trece años y, como todos los niños, también gasta dinero (Ríe). Pero estoy muy orgulloso. Gracias al trabajo del equipo y de mis socios se ha convertido en un espacio de referencia en Málaga: un punto de encuentro cultural donde pasan muchas cosas, donde apoyamos iniciativas locales y donde se generan espectáculos y proyectos. Me gustaría que siguiera creciendo y, sobre todo, que podamos seguir manteniéndolo vivo.
¿Qué le motiva a seguir en esta profesión?
Trabajar, aprender y seguir contando historias. Al final esta profesión se defiende trabajando y evolucionando. Y mientras haya buenas historias que contar, ahí estaremos.
