«La tarea más elevada de los hombres es embellecer. El mundo, la mujer, la casa, la mesa de cenar: embellecer es el objetivo del universo. Quien haya embellecido al menos una cosa del mundo no irá al infierno». El escritor portugués Gonçalo M. Tavares … Acaba de ganar el premio Formentor de las Letras. Su nombre lleva unos cuantos años sonando como candidato al Nobel. Saramago afirmó hace unos años que lo ganaría sin duda, y nos preguntamos si la magia del Formentor como heraldo de su hermano mayor sueco se cumplirá una vez más en su caso. ¡Ojalá! Sería, como lo fue el Nobel a Krasznahorkai del año pasado, un premio no solo a la literatura, sino también a la literatura diferente y «rara», la literatura entendida como forma de arte y como reflexión sobre la existencia en el nivel más elevado que pueda concebirse.
Gonçalo M. Tavares nació en Angola en 1970, de modo que a pesar de su amplia resonancia internacional y de la amplitud de su obra es un joven de 56 años. Pasó su infancia en Aveiro, en el norte de Portugal, estudió Física y Arte y fue profesor de Epistemología en la Universidad de Lisboa. En 2001 publicó su primer libro de poesía, ‘Livro da dança’, y enseguida comenzó su peculiar obra novelística con ‘El señor Valéry y la lógica’. El tono, el estilo, la voz de Tavares ya estaban aquí plenamente formadas en toda su insolente frescura, en su imaginación diamantina, en su inequívoco deseo de ligereza y de juego. Está escrito con capítulos muy breves y párrafos brevísimo e ilustrado, como tantos libros suyos, con pequeños dibujos.
«El señor Valéry era perfeccionista. Sólo tocaba las cosas que estaban a su izquierda con la mano izquierda, y las cosas que estaban a su derecha con la mano derecha». Pronto comprendemos que este Valéry tiene muy poco que ver con el famoso poeta y pensador francés, y que es una plena y genial creación de Tavares.
A este libro siguió ‘El señor Henri y la enciclopedia’, y entonces surgió la idea del «barrio» imaginario en cuyas calles viven distintos autores (Brecht, Juarroz, Walser, Calvino, Breton, Kraus, Swedishborg y Eliot), diez maravillosas novelas publicadas conjuntamente bajo el título de ‘El barrio’. Particularmente desternillante me parece la novela de Swedishborg y sus quiméricas «investigaciones geométricas». Desternillante, pero también una profunda reflexión sobre el deseo, el miedo, el tiempo, la melancolía, la empatía, la soledad, Dios, porque Gonçalo M. Tavares no solo es uno de los grandes escritores de la posmodernidad, sino también un novelista filosófico. Vean esta afirmación de su Swedishborg: «Estar fuera de algo es estar dentro de algo todavía mayor». Uno lee estos libros con una sonrisa de felicidad, pero es también la felicidad que proporciona la sensibilidad y la inteligencia.
su obra maestra
Las obras de Tavares son muy variadas y sorprendentes, abarcan muchos géneros y muy distintos medios y han dado lugar a obras de arte, piezas teatrales y óperas. Quizás su obra maestra hasta la fecha sea ‘Un viaje a la India’ (2010), que es una novela en verso, lo que antiguamente se llamaba un ‘poema épico’, dentro de una tradición contemporánea no tan rara como algunos quieren creer si pensamos en nombres como Roussel, Vikram Seth, Anne Carson, Alice Notley, Kenneth Koch, Harry Martinson, Derek Walcott, etc. La novela en verso es una de las búsquedas más felices y atrevidas de Tavares, que nos propone el viaje delirante de un tal Bloom heredado de Joyce, que realiza una larga odisea europea antes de llegar a la India. Bloom huye de su Lisboa natal pero también busca, como todos nosotros, el sentido perdido. ‘Un viaje a la India’ es un viaje hacia el significado de la civilización, una exploración sobre lo que significa la creencia, la ciencia, la religión, oriente y occidente, para nuestra época («en el siglo XXI habrá una guerra más significativa que las otras: una guerra entre la medicina y la religión») y logra hacer realidad el sueño más elevado de la literatura posmoderna al unir el juego de la metaficción con la búsqueda de lo real, el ideal de una literatura que es puro juego y nos habla, al mismo tiempo, de cosas esenciales. Todo esto lo convierte en uno de los grandes libros de nuestra época. La cita que inicia esta nota apresurada procede también de ‘Un viaje a la India’. Que termina con una especie de gráficos que detallan, de forma visual, la inmensidad de temas que se tratan en sus páginas.
Otros títulos destacados de su obra son ‘Aprender a rezar en la era de la técnica’, cuya acción transcurre en el período de entreguerras y trata de Lenz Buchmann, un cirujano sin escrúpulos cuyo deseo es dominar el mundo. Al igual que en su novela ‘Jerusalem’ o ‘Un hombre: Klaus Klump’, también de ambiente germánico, su tema es el origen del mal y las grandes enfermedades del siglo XX.
