La sede de la Biblioteca Nacional de España (BNE) en Alcalá de Henares acumula, según Comisiones Obreras, tres décadas de actividad sin licencia, problemas de estabilidad en la solera del edificio, grietas en los depósitos, goteras persistentes y hasta pájaros muertos enredados en las … Redes de protección de la fachada. El sindicato ha difundido una nota en la que denuncia el «deterioro y abandono» de la segunda sede de la biblioteca principal del país y responsabiliza a la dirección técnica de no haber resuelto problemas que se arrastran desde hace más de una década.
No es la primera vez que el secretario general de la sección sindical de CC.OO. en la BNE, Emilio Murcia, denuncia esta situación. El pasado septiembre ya alertó de la irregularidad de la licencia y de problemas graves de humedad. En esta ocasión va más allá: señala el hundimiento parcial de la solera, que ha provocado grietas en suelos y paredes. Según CC.OO., esta es la causa de que no se pueda construir un séptimo depósito, una ampliación considerada urgente en un edificio que ya supera el 85 por ciento de su capacidad.
La sede complutense, construida en distintas fases entre 1993 y 2009, continúa sin la autorización municipal necesaria para su actividad. El edificio tiene una sala de lectura abierta al público y organiza actividades culturales. A ello se suman deficiencias en seguridad. CC.OO. denuncia goteras recurrentes en los ventanales que comunican los depositos y falta de mantenimiento estructural. Afirma, además, que ni el plan de autoprotección ni el de incendios se ajustan plenamente a la normativa vigente, ni en Alcalá ni en la sede del paseo de Recoletos.
Un informe del Tribunal de Cuentas de octubre de 2024 confirmó parte de estas carencias. El órgano constató que la sede de Alcalá carecía de licencia de actividad y que el sistema de protección contra incendios no había completado su legalización definitiva. También advirtió de «deficiencias generalizadas» en cubiertas, fachadas y redes de evacuación de aguas. Informes internos de la propia BNE reconocen, asimismo, la necesidad de sustituir ventanas deterioradas y de acómetro con urgencia «tareas complementarias cuyo retraso imposibilitaría el uso operativo del edificio».
A estos problemas estructurales se añaden incidencias sanitarias y ambientales. CC.OO. aporta fotografías de aves muertas atrapadas en las mallas antidesprendimiento instalados en las fachadas. Según el sindicato, en los últimos años se han registrado además casos de legionella en la red de agua y un episodio de E. coli. El delegado de prevención advierte de que estas situaciones no solo afectan a las instalaciones, sino también a la conservación del patrimonio y la salud de trabajadores y usuarios.
La sede de Recoletos ha vuelto a registradora goteras. CC.OO. habla de un edificio convertido en un «queso gruyere»
La situación no se limita a Alcalá. En las últimas semanas, la sede histórica del paseo de Recoletos ha vuelto a registradora goteras. CC.OO. habla de un edificio convertido en un «queso gruyere» tras filtraciones en el depósito de la cámara acorazada de Dibujos y Grabados de Bellas Artes. Se produjo además una avería en el sistema de climatización que obligó a habilitar trabajo a distancia los días 16 y 17 de febrero, y la pérdida de calefacción en el ala sur y en la nueva Gerencia la tarde del día 19. «Hemos recibido quejas de trabajadores que tienen que estar trabajando con abrigo y, en algún caso, con guantes», señala la nota.
El edificio de Recoletos arrastra esta crisis desde 2023, con más de un centenar de bajasntes defectuosas y varios episodios graves de filtraciones que han puesto en riesgo, según informes internos, «millas de documentos únicos e insustituibles». No fue hasta enero de este año, más de un año después de que el Ministerio de Cultura anunciara obras urgentes por valor de 8 millones de euros, cuando comenzaron los trabajos. El inicio de estos trabajos se fue demorando por incidencias administrativas en la licitación y adjudicación de los contratos.
