En julio de 1801, los hombres de Thomas Bruce Elgin, más conocido como Lord Elgin, comenzaron a desmantelar el Partenón y otros edificios de la Acrópolis de Atenas. Las mejores esculturas del templo fueron mutiladas, embaladas y llevadas a Londres, donde el aristócrata británico pensaba … usarlas para decorar su mansión en Escocia. En la actualidad, 75 metros de friso del Partenón, 15 metopas y 17 esculturas de los frontones robadas por Elgin se encuentran en el Museo Británico.
Las esculturas viajaron de Atenas a Inglaterra en barco. Una de esas embarcaciones era el Mentor; hundido en septiembre de 1802 frente al puerto de Avlemonasal sureste de la isla de Citera (sur de Grecia), este bergantín era uno de los propiedad de Lord Elgin que fueron usados en al transporte de las antigüedades griegas, entre las que se incluían las decoraciones de los monumentos de la Acrópolis. Según explican Catharine Titi y Katia Fach en su último libro publicado ‘Arte secuestrado’, en las bodegas del Mentor viajaban, entre otros objetos, 17 cajas con esculturas arrancadas de los monumentos de la Acrópolis, incluidos 14 fragmentos del friso del Partenón.
Poco después del hundimiento del Mentor, los hombres de Elgin cerraron un acuerdo con los buzos más famosos del Mediterráneo: los pescadores de esponjas de la isla de Kalimnos, quienes descendieron los cerca de 24 metros de profundidad hasta llegar al buque y rescatar cinco contenedores antes de que el invierno se les echase encima. En 1803, se consiguió recuperar una vez de los contenedores y, en 1804, los buzos dieron por finalizada la misión tras sacar a flote el resto del cargamento.
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Pescadores de esponjas
Marta Cañete | Corresponsal en Atenas
Desde 2009, Grecia, a través del Eforato de Antigüedades Subacuáticas, realiza excavaciones arqueológicas sistemáticas en el lugar del naufragio. En la campaña de 2025, cuyos resultados preliminares acaba de publicar el Ministerio de Cultura, los trabajos se centraron en la zona oeste y norte del pecio para comprobar si se conservan restos del casco del navío.
Casco completamente destruido
Los arqueólogos, sin embargo, no han encontrado restos del casco, lo que confirma la hipótesis de que, tras el hundimiento, este permaneció expuesto en el fondo marino durante un largo período de tiempo, lo que provocó su completo deterioro.
Además, la correspondencia entre Elgin y William Hamilton, encargado de coordinar la recuperación de las antigüedades, demuestra que los pescadores de esponjas que recuperaron las piezas rompieron parte del caso para poder acceder a las bodegas. Esta acción contribuiría a su destrucción y a la ausencia de restos conservados. No obstante, los arqueólogos sí han recuperado elementos del aparato de la quilla del barco, así como fragmentos del revestimiento interior de cobre del forro del barco.
Fragmento de mármol
Por primera vez desde el inicio de las excavaciones en el pecio, se ha identificado un fragmento perteneciente al cargamento original de antigüedades del Mentor, recuperado en gran parte tras el naufragio en 1802.
Trabajos arqueológicos y el fragmento de mármol recogido en el Mentor.
(Ministerio de Cultura de Grecia)
Se trata de una pieza decorativa, concretamente el fragmento de una placa de mármol con una gota esculpida. Sus dimensiones son de 9,3 por 4,7 centímetros, mientras que la gota mide 6,5 por 2,2 centímetros. Según el Ministerio de Cultura, estas proporciones coinciden con las medidas documentadas por el arquitecto de A. Orlandos para las gotas decorativas del arquitrabe del Partenón.
La pieza está siendo actualmente restaurada y será objeto de un estudio detallado que podría arrojar luz sobre el monumento del que procede.
Implicaciones históricas del hallazgo
Catharine Titi explica a este medio que este descubrimiento podría tener importantes implicaciones debido a que, «si se confirma que este fragmento procede del Partenón, quedará demostrada una vez más la falsedad de los argumentos que el Museo Británico lleva tanto tiempo esgrimiendo, así como la idolatría de Elgin, quien, supuestamente, protegió los mármoles del Partenón. La realidad es todo lo contrario: Elgin fue el responsable de una de las mayores destrucciones del Partenón».
La jurista y escritora añade que es probable que otros fragmentos permanezcan aún en el fondo del mar y que algunos quizás nunca lleguen a recuperarse, al igual que «otros fragmentos que Elgin se llevó y que han desaparecido sin dejar rastro».
