Esta obra de Rosa Romojaro es más que un magnífico poemario. La escritora, estudiosa, crítica literaria y catedrática de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Málaga nos regala un diálogo entre la lírica y el arte que, a cargo de … Miguel Gómez en una cuidada y bella edición, publicada por el malagueño Centro Cultural de la Generación del 27 —donde se puede solicitar un ejemplar— , resulta un deleite para los sentidos.
Disfrutamos de poemas, reproducciones de cuadros y fotografías y hasta música, pues se incluyen varias partituras. Como bien señala su autora en el prólogo, «es un especial libro-álbum, un libro de miradas y de sonidos, pero también de silencios y de palabras», en el que ha pretendido «hermanar las imágenes pictóricas con las poéticas».
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autora
Rosa Romojaro -
Editorial
Centro Cultural de la Generación del 27 -
año
2025 -
Páginas
104 -
Precio
Ed. no venal
Se estructura en las tres partes que rezan en el título‘Homenajes’, ‘Imágenes’ y ‘Márgenes’, esta última dividida en A) ‘Poemas marginados’ y B ‘En los márgenes del poema’. En la primera, se recogen seis composiciones, en las que encontramos, entre otras, ‘De cuando María Victoria visitó mi terraza como una diosa’ —entrañable tributo a María Victoria Atencia—: «Tus versos tienen lo que tú contienes / de belleza y bondad, de exactitud, / en toda tu persona: son tus bienes, / los que, solo al mostrarte, en un alud // de perfección derramas: tu victoria».
Y ‘Cementerio marino’ —una cita de Paul Valéry encabeza todo el poemario—, dedicado a su hermana fallecida: «Que el mar nos una, / que tu alma se despliega hasta esta orilla», sentida elegía en la que escuchamos, entre paréntesis y en cursiva, la voz del ser querido arrebatado por la muerte: « (Tu-libro.para-cuándo-//envíame-tu libro-/ tengo-todos-tus libros…)», pues es posible la comunicación y un cierto consuelo a través de la literatura. El tono elegíaco también resuena en otros lugares del poemario como en ‘La canción que se fue’: «Yo quiero componer una canción / que recoja palabras del olvido,/ yo quiero componer desde el olvido/el tiempo que se fue y ya no volvió».
El segundo apartado lo forman doce poemas sugeridas por cuadros de exposiciones artísticas, que los acompañan. Entre otras, las muestras protagonizadas por María Teresa Martín-Vivaldi; Nuria Murillo y Mercedes Higuero; Carlos Pérez Siquier, Bornoy y Fernando de la Rosa, al que ofrece un tríptico inspirado en tres de sus lienzos: ‘Promenade des cyprès’, ‘Pictopo de nubes y cañas’ y ‘Jeux d’ eau’: «Son espejos los ojos donde se mira el mundo. /Si miramos nos mira. / Y espejos son sus aguas donde nos contemplamos. // Pero, ¿Y detrás, que hay?».
En la tercera parte se reúnen, por un lado, poemas recuperados que nos remiten, como la propia autora confiesa, a momentos de su vida en los que los escribió y, por otro, deliciosas composiciones de raigambre popular y poetitas «de niños», calificadas así por Rosa Romojaro, como, entre otros, la ‘Canción de la gata’: «Mi gata / no es una mata / ni una patata. / Mi gata no come rata / ni da la lata».
Se ha pretendido «hermanar las imágenes pictóricas con las poéticas», resultando un deleite para los sentidos
Rosa Romojaro, merecedora de varios premios —el Manuel Alcántara, el Internacional Antonio Machado, el de las Letras Andaluzas…—, cuenta en su haber con numerosos trabajos de su especialidad —’Lope de Vega y el mito clásico’; ‘La poesía de Manuel Altolaguirre’, ‘Lo escrito y lo leído. Ensayos sobre literatura y crítica literaria’…—, así como ediciones críticas de referencia, Esta labor investigadora la ha combinado con la creación en narrativa y, sobre todo, en poesía. Todo ello «movida por el deseo y la pasión». Una pasión que comparte con nosotros.