La plaza de toros portátiles de La Puebla del Río Volvió a ejercer de escenario idóneo para asomarse al porvenir del toreo. La novillada concurso sin caballos celebrada este sábado dejó una sucesión de actuaciones de interés, variedad de matices y varios nombres propios … que conectarse con unos tendidos llenos y entregados desde el primer momento, en una tarde marcada por el buen ambiente y, pese al frío, del sabor de todo lo que organiza Morante.
plaza abrio un novillo de gran clase y transmisión de Juan Manuel Criado que Jaime de Pedro aprovechó con inteligencia y firmeza. Destacó especialmente al natural, donde dejó tres tandas ligadas y profundas, toreando con pulso y sentido. Faena maciza, medida y bien estructurada, que fue premiada con dos orejas.
El segundo, de los Hermanos García Jiménez, resultó noble y encastado. Blas Márquez se lució con el capote y mostró un templo innato con la muletasobre todo en los muletazos en redondo, con momentos de gran plasticidad al desmayar la figura y un concepto muy armónico del toreo. Dos orejas tras una labor de buen gusto.
Más complicado fue el novillo de Fermín Bohórquez para Ignacio Garibayfalto de fuerza y deslucido. El novillero estuvo por encima del eral, con valor, firmeza y disposición, logrando conectar al final al natural con la diestra. Dos orejas de reconocimiento a la entrega ya la actitud.
Íñigo Norte se encontró también con un eral justo de poder de David Ribeiro Telles. Pese a ello, mostró ganas, ligazón y valor, dejando los mejores pasajes en redondo y apostando siempre por mantener la faena en pie. Una oreja.
La gran faena de la tarde llegó con Julio Aparicio, que cuajó al excelente novillo de Santiago Domecq. El novillero de dinastía desplegó una tauromaquia personal, llena de temple, gusto y pasión. Ajuste y ligazón con la diestra, torería al natural y una conexión total con los tendidos cigarreros. Dos orejas y rabocon vuelta al ruedo al novillo.
El sexto, de Alcurrucén, fue más desclasado. Joao Fernandes se mostró voluntario y valienteexprimiendo las opciones del eral. Fue el único que no tuvo suerte con los aceros. Ovación.
Armando Rojo dando la vuelta al ruedo con los máximos trofeos
Cerró plaza un eral de Garcigrande con muchas teclas que exigió al novillero local Armando Rojoquien descubrió por su arrojo y claridad de ideas, bordándolo especialmente al natural. Dos orejas y rabo.
Una tarde completa que confirma que en la ribera del Guadalquivir manda Morante -como en el toreo- y que el futuro de la Fiesta ya llama a la puerta.
