En una carta abierta, la Academia Colombiana de Cine se quejó frente al Ministerio de Cultura para presentar trabas a proyectos audiovisuales e inversores del sector, que impiden -según el documento- a películas, series y cortos, obtener beneficios fiscales o acceso a beneficios económicos que normalmente incentivaban la realización de producciones cinematográficas en Colombia.
La misiva está dirigida a la ministra de la cartera, Yannai Kadamani; a la secretaria general del Minculturas, Luisa Fernanda Trujillo Bernal; y Diana Díaz Soto, de la Dirección de Audiovisuales, Cine y Medios Interactivos.
“Reconocemos la importancia del control y la transparencia en el sistema. Precisamente por ello, consideramos fundamental que las actuaciones administrativas se mantengan estrictamente dentro del marco legal y con competencias claramente delimitadas. Las funciones de inspección y vigilancia corresponden a las autoridades habilitadas por la ley. El Ministerio no cuenta con facultades generales de auditoría empresarial sobre los proyectos cinematográficos. Cuando se desdibuja ese límite competencial, se afecta la seguridad jurídica del sector y se introduce un nivel de incertidumbre que impacta directamente la toma de decisiones de productores e inversionistas”, expresa el documento.
La ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia, Yannai Kadamani Fonrodona. Foto:EFE
La preocupación surgió luego de que, El pasado 23 de febrero, se reunieron 70 personas del sector cinematográfico, para hablar sobre las dificultades en los trámites. En las conversaciones encontraron que era muy difícil acceder a la Resolución de Reconocimiento de Proyecto y de Obra Cinematográfica Nacional, que es el papel que acredita que una producción es colombiana y que garantiza que el proyecto cumple con los requisitos de financiación (inversión y personal) necesarios para recibir incentivos económicos.
Asimismo, el gremio se quedó de lo complejo que es obtener los Certificados de Inversión y Donación Cinematográfica (CIC), que se expide a nombre de los inversionistas o donantes que aporten en proyectos cinematográficos nacionales aprobados previamente por la Dirección de Audiovisuales, Cine y Medios Interactivos. Según la Ley 814 de 2003, esto incentiva la participación de terceros en la industria cinematográfica colombiana ya que, con este certificado, si una persona o empresa que declara renta en Colombia, pero invierte en cine, puede obtener una deducción equivalente al 165% del dinero invertido o donado.
Al respecto, EL TIEMPO consultó al Ministerio de las culturas y lo que responden es que el sector ha crecido significativamente, lo que ha generado un aumento en el número de solicitudes. “Mientras que en 2022 se recibieron 1.206 solicitudes, en 2025 esta cifra ascendió a 2.977. Ese mismo año se atendieron cerca de 16.600 solicitudes entre trámites e información, de las cuales más de 7.100 correspondieron a consultas y acompañamiento técnico al sector. En materia de producción, se gestionaron 2.545 solicitudes relacionadas con proyectos audiovisuales”, dice la cartera.
Y sobre el reconocimiento del Proyecto Cinematográfico Nacional, el ministerio Agrega que la demanda de proyectos se ha triplicado en los últimos años. Solo en 2025 se recibieron 483 proyectos y se gestionaron 1.045 certificados aprobados, una cifra récord para la Dirección. Este crecimiento evidencia el dinamismo del sector y el interés creciente por acceder a los mecanismos establecidos por la Ley de Cine.
Lo que dice la Academia Colombiana de Cine es que de los veintitrés años transcurridos desde la expedición de la Ley 814 de 2003 no se habían presentado demoras y obstáculos tan persistentes y sistemáticos como los que hoy enfrenta el sector.
Estas inquietudes que buscan reunir a la academia y al Ministerio de Culturas para encontrar respuestas, también abarcan la falta de claridad en los criterios de evaluación. Pues, sí existe un manual, pero, para el gremio, este se aplica como el Ministerio quiere: “en la práctica los requisitos se modifican a voluntad y criterio de los funcionarios, lo que impide a los productores contar con parámetros previsibles sobre qué se exigirá y bajo qué estándares serán valorados sus proyectos. Esta falta de consistencia genera devoluciones reiteradas y nuevos requisitos, prolongando innecesariamente los trámites y afectando la seguridad jurídica y la inversión en el sector”, expresa la carta.
salas de cine Foto:iStock
La lentitud en respuesta de las entidades gubernamentales correspondientes, también se debe a que, según el MinCultura, los recursos designados para estos rubros superan actualmente los 220 mil millones de pesos anuales para la industria audiovisual. Y hacen énfasis en que el cine en Colombia no ha desacelerado su crecimiento. De hecho, entre 2023 y 2025 el número de proyectos aprobados pasó de 103 a 196, lo que representa un crecimiento cercano al 90 por ciento.
Con ánimos de llegar a una solución, los gremios y la cartera se han reunido en contadas ocasiones, pero no se han adoptado que corrijan las dificultades identificadas. “Por el contrario, los procedimientos se han tornado progresivamente más complejos, incomprensibles y extensos, generando impactos reales en la sostenibilidad del ecosistema audiovisual.”, informa la Academia de cine.
El ministerio reconoce que el aumento sostenido de solicitudes ha generado presiones en los tiempos de revisión. En algunos casos, además, los proyectos requieren ajustes documentales o presupuestales que implican revisiones adicionales.
En los aviones estaba reunirse el próximo viernes 6 de marzo, aun así, lo que se pide para el encuentro es que sea de manera presencial y con la participación de quienes tienen la capacidad efectiva de decisión. “En ese sentido, consideramos indispensable la presencia de la señora Ministra de Cultura y de la Secretaría General. del Ministerio, pues solo con su intervención directa será posible adoptar las medidas que el momento exige”.
Cine Foto:iStock
Los puntos que se espera hablar en tal encuentro, para que sea efectivo, hijo:
- Expedición de las resoluciones y certificados en curso ciñéndose estrictamente a la normativa vigente.
- La adopción de medidas concretas para la descongestión y agilización efectiva de los trámites.
- La delimitación precisa de las competencias del Ministerio, evitando que asuma funciones que corresponden a otras autoridades.
- La garantía del cumplimiento de los principios de la actuación administrativa, en especial eficacia, celeridad, economía, imparcialidad e igualdad.
- La expedición de una reglamentación clara, pública y uniforme de los criterios de evaluación.de manera que sean predecibles y aplicables en igualdad de condiciones para todos los productores.
De acuerdo con lo que informa el Ministerio de Cultura, a lo largo de las reuniones y los procesos, lo que han hecho los organismos encargados es incluir jornadas intensivas de revisión, reorganización interna por líneas de trámite, fortalecimiento de los espacios de acompañamiento técnico y el uso responsable de herramientas tecnológicas para mejorar la eficiencia del sistema.
De manera paralela, la entidad ha desarrollado una estrategia pedagógica dirigida al sector audiovisual para fortalecer el conocimiento de la normativa y mejorar la calidad de las solicitudes. Entre estas acciones se encuentran la publicación de guías, manuales de buenas prácticas, preguntas frecuentes y recursos pedagógicos, así como la realización de charlas virtuales y masterclass especializadas que han contado con cientos de participantes.
La Academia Colombiana de Cine termina la carta diciendo: “El sector cinematográfico colombiano ha demostrado durante más de dos décadas su capacidad de crecimiento, profesionalización y aporte cultural. Ese desarrollo fue posible gracias a un marco normativo que generó confianza y estimuló la inversión. Hoy necesitamos recuperar esa confianza mediante decisiones estructurales que aseguren seguridad jurídica y eficiencia administrativa”.
Y como los responsables de conceder estas solicitudes sostienen mantener abiertos canales de diálogo, también se han mostrado abiertos a desarrollar un ajuste normativo para agilizar el funcionamiento del sistema y responder a las incuietudes del sector.
María Jimena Delgado Díaz
Periodista Cultural
@Mariajimena_delgadod
