“Si Velázquez tuviera una discapacidad, pintaría obras como esta”, así describe José María Batalla, fundador de La Casa de Carlota, la exposición ‘Outsider (Art) Pop Up’. En la muestra se puede encontrar arte de todo tipo y cada cuadro tiene el sello de identidad personal de cada artista: desde la representación al detalle de los “monstruos interiores” de Esther hasta el uso de puntos y líneas como elemento característico de Carlo. La exposición reúne hasta 300 cuadros de artistas neurodivergentes —especialmente con Síndrome de Down o autismo— que provienen de circuitos y formaciones no estandarizadas.
La exposición se inaugura al público. el día 21 de marzo, coincidiendo con el Día Mundial del Síndrome de Down, y estará disponible hasta el 5 de abril en la calle Còrsega, 394 de Barcelona. Más allá de la muestra, a lo largo del sábado, hay previstas una serie de actividades y gratuitas abiertas a todo el público, cuentos como una mesa redonda y varios talleres participativos.
Para la creación de las obras que se exponen han participado hasta 12 artistas diferentes, que han trabajado tanto de forma individual como conjunta: “Hay mucha obra colectiva, donde el ego se deja a lado y participa muchas manos a la vez”, explica Martí Roca, director creativo de La Casa de Carlota. La máxima representación de esta idea se encuentra en uno de los cuadros estrella de la exposición: ‘Las Meninas’. La reconstrucción del cuadro se hizo en uno de los talleres que se llevan a cabo semanalmente y cada artista hizo una aportación. De hecho, una de las actividades que se llevarán a cabo es “la reconstrucción de la reconstrucción”, comenta Laura Murtra, directora de servicios al cliente, ya que se pintará un mural de la obra mediante un código de colores y números.
La exposición se inaugura al público el día 21 de marzo, coincidiendo con el Día Mundial del Síndrome de Down, y estará disponible hasta el 5 de abril en la calle Còrsega, 394 de Barcelona. / EPC
democratización de las obras
“Hemos hecho una exposición a precios muy enormes porque queremos que pueda llegar a todo el mundo”, explica Murtra. Prácticamente todos los cuadros de la muestra se pueden comprar, pero, además, al final de la exhibición hay el espacio ‘SupermercArt’. Esta iniciativa incluye pinturas de diferentes dimensiones a precios. desde 5 hasta 150 euros. De esta manera, se ha podido dar visibilidad a 200 obras más de las que están expuestas en el recinto.
La elección de las obras ha sido un trabajo arduo, ya que en La Casa de Carlota cuentan con hasta 5.000 cuadros en el almacén. “Los criterios han sido esencialmente la estética y la máxima representación de los artistas”, argumenta Roca, director creativo.

La exposición incluye una obra inspirada en ‘Las Meninas’. / EPC
Un proyecto centrado en la diversidad.
La Casa de Carlota es un estudio de diseño con un enfoque diferente al habitual. “El taller creativo se compone de Personas que están fuera de la norma, pero que tienen mucho talento.”, detalla el fundador José María Batalla. La incorporación de artistas neurodivergentes les permite “entender nuevas formas de pensar el mundo y descubrir la realidad”, explica.
El estudio colabora con diferentes marcas que solicitan sus servicios para diseños corporativos y publicidad: “Trabajamos con diferentes estilos para cada proyecto, como el collage o la tinta china. Yo he aprendido mucho en el taller”, comenta David Matas, artista neurodivergente. Además, La Casa de Carlota ha estado siempre muy vinculada a Aura Fundació, que les pone en contacto con los artistas: “Sin su apoyo no habríamos llegado donde estamos ahora”, afirma Batalla.
Aún así, La Casa de Carlota aún es una pequeña burbuja que da visibilidad a estas realidades. “En la sociedad, nos cuesta mucho aceptar lo que está fuera de la norma. Somos demasiado capacitistas”, relata el fundador. En este sentido, asegura que aún hace falta “mucha más representación de artistas neurodivergentes en los circuitos internacionales y las galerías de arte”.
