Las polémicas, vaivenes y movimientos internacionales de Donald Trump están eclipsando una situación vivida anteriormente con políticos de índole similar: la censura cultural.
es PEN América llevan tiempo informando de la deriva censura en Estados Unidos con unos números que alertan de la situación: más de 6.870 prohibiciones en el último año y presionas continuas a funcionarios y educadores. Los datos de Florida, el Estado más restrictivo, son comparables a los de países autoritarios.
El argumentario de los censores es el conocido y se habla de adoctrinamientos, pero la envestida no se detiene en libros que tratan la diversidad o cuestiones de género, también atañe a voces críticas con el Gobierno.
Para entenderlo, basta con ver que a títulos habituales como La naranja mecanica oh 1984 se suman El cuento de la criada, Cien años de soledad, Choque de reyes (a continuación de Juego de Tronos) o un gran número de obras de Esteban Rey.
Parece paradójico en un superventas, pero el rey del terror es el autor más censurado en bibliotecas de Estados Unidos. Un dato que no sorprenderá a quienes firmaron a Stephen King en sus redes sociales. El autor critica a Trump y otros miembros del Gobierno casi a diario.
Es innegable que Estados Unidos sigue siendo el faro de occidente a nivel cultural y su cine y literatura son hegemónicos. Por eso, con el tiempo los ecos de estas prohibiciones acabarán llegando a nuestras librerías. Así que aprovechemos: hay que leer. Es más, a veces hay que leer lo que se censura para entender el contexto.
