Hace 75 años, en la Nit de Santa Llúcia, se celebró en la clandestinidad de la librería Catalònia la entrega del premio Joanot Martorell. Este sábado se conmemora la efeméride en la nueva Nit de les Lletres Catalanes, organizada por Òmnium Cultural desde 1961, pero a nuevo comienzo nuevo se añade el Institut d’Estudis Catalans con la voluntad de ser un agente aglutinador. Sus presidentes, Teresa Cabré (IEC) y Xavier Antich (Òmnium), defienden la necesidad de replantear el pasado para llegar a más personas como un modo de aumentar el número de lectores en catalán.
¿Qué aporta el Institut d’Estudis Catalans a esta fiesta?
TERESA CABRÉ: Es el inicio de una nueva etapa y esperamos que el país se sienta implicado porque quiere ser un proyecto de país que agrupe muchas iniciativas que antes estaban más disgregadas o quedaban más ocultas. Con esta alianza entre sociedad civil y mundo académico, con la colaboración de todos los elementos que forman el sector del libro, se ve un esfuerzo por ir todos a una, y sobre todo para empoderar a los escritores y la difusión de la cultura catalana en el mundo. Hay unas ciertas expectativas, con ilusión, a la vez con un poco de miedo, porque las primeras veces siempre pueden pasar cosas que no ha previsto, pero es un proceso en evolución y estamos abiertos a introducir todas las enmiendas que sean necesarias, si hace falta, y valorar los resultados.
Teresa Cabré
“Esta nueva etapa quiere agrupar iniciativas y empoderar a los escritores”
¿Y a Òmnium, qué le aporta la presencia del IEC?
XAVIER ANTIQUE: Tenemos el reto de dar respuesta adecuada a los problemas que ahora tenemos. La unión no es solo para hacerla mejor, sino para dar una respuesta como en su momento fue la creación de la Nit de Santa Llúcia en unas circunstancias históricas y sociales y culturales radicalmente diferentes. Esta nueva celebración, que le da continuidad, quizás no resolverá los problemas, pero puede contribuir.
¿La visibilidad de la literatura catalana es uno de los problemas?
XA: En el sistema del libro completo, que es uno de los más vigorosos y más robustos de Europa, hay un eslabón más débil, que no son los autores ni su calidad, ni la industria editorial, potentísima, ni las redes de librerías o bibliotecas, espectaculares, sino los lectores. Los catalanes leen un 35% en catalán, y un 65% en castellano u otras lenguas, y apenas el 23% de los libros vendidos son en catalán. Queremos contribuir a ampliar el número de lectores en catalán por la vía del prestigio.
¿Se celebra más cerca de Sant Jordi para vender más libros?
XA: ¡Es que ese es un objetivo muy bueno! Vender más libros no es algo malo, es un objetivo prioritario. Favorecer a las empresas editoriales y a los autores, que deben poder dedicarse de forma profesional, así como a librerías y bibliotecas, es un buen objetivo.
CT: No podemos perder de vista cuál es la situación sociolingüística y el porcentaje de uso de la lengua, y ofreciendo este nuevo escaparate de venta, de prestigio, de lo que puede ser la cultura, de lo que puede ser incluso la imagen del individuo que lee, podemos contribuir como un agente más al proceso de normalización del uso de la lengua.
¿El prestigio debe pasar por el posible glamur de una gala televisiva al estilo de los premios de cine?
CT: Más que exhibir el glamur, se trata de exhibir una imagen seria, de compromiso, elegante y austera, como en general somos en este país. Al fin y al cabo, hablar correctamente, hablar una lengua determinada, vestirse de una manera determinada, cultivarse, estar atento a las novedades culturales que nos aporta un pensamiento nuevo, forma parte del prestigio de una persona.
XA: Es una cuestión de impacto y creemos que así se puede llegar al doble de personas, y ampliar el alcance ha sido una decisión estratégica colectiva de la cultura catalana desde la Renaixença, porque siempre ha tenido como objetivo llegar al gran público y no solo las élites.
Pero ahora entre muchos jóvenes está de moda leer…
XA: No es un problema del índice de lectura en general, homologable a muchos otros países, sino de la lectura en catalán.
¿El prestigio pasa por reconocer a los escritores?
CT: Siempre hay unos que salen más en la prensa y un montón que escriben muy bien pero quedan absolutamente oscurecidos por lo que sea, y con este acto podemos ayudar a que al menos una vez al año tengan un gran escaparate.

Xavier Antich
“Es una ocasión para demostrar la potencia de la literatura catalana desacomplejadamente”
XA: Tenemos una producción espectacular desde los séniors hasta autores de 30 años que tienen un relieve internacional extraordinario, y traductores importantes como Xavier Pàmies o Arnau Pons, pero a menudo la gente no los identifica, y esta es una ocasión para demostrar la potencia de la literatura catalana desacomplejadamente.
¿Aumentar la dotación de los premios no ayudaría?
CT: Dejemos que las que las cosas vayan fluyendo, no las forcemos. Es cierto que hay campanadas de este tipo –como el nuevo premio Aena con una dotación de un millón de euros–, y todos los que vayan a favor de la cultura son bienvenidos, pero tenemos nuestra propia dinámica.
XA: La marca y la exigencia de rigor obliga a trabajar por la vía de la dignidad y del prestigio, no por la vía de la inflación y la especulación, que igual que la hay inmobiliaria la hay editorial. Además, para nosotros, no es solo la Nit de les Lletres Catalanes, sino que hace meses que llevamos a cabo acciones para contribuir a poner cara a autores ya traductores y dar visibilidad a los libros, porque si no, sería una operación fallida.
¿No temen que con tantos premios diferentes librados al mismo tiempo haya más dispersión?
CT: Los nuevos premios a obra publicada favorecerán el bienestar y la tranquilidad de las pequeñas editoriales, porque si no, sentían que no jugaban con la misma fuerza.
XA: En la Nit de Santa Llúcia solo participaban dos grupos editoriales y ahora se ha abierto, porque con los premios a obra publicada, además de los tres principales grupos del país, está representada una veintena de otras editoriales, y eso fortalece el sistema, que es la clave.
CT: Tenemos que ponernos de acuerdo entre todos para concentrar las fuerzas, y es cierto que también debemos reflexionar para rebajar los desequilibrios económicos tan grandes que hay entre premios, que puede llevar a creer que hay géneros que no están tan valorados, y no tiene que ser así. La literatura es la literatura, independientemente del impacto comercial que tenga.


