Las politicas de Donald Trump llevan tiempo marcando la agenda cultural de Estados Unidos y afecta a todo tipo de producciones audiovisuales, las que están en desarrollo y otras que se iban a lanzar.
El regreso de Donald Trump no solo está asociado a una agenda política, también ha provocado un cambio de discurso que ha afectado desde sus primeros meses a empresas tecnológicas, medios de comunicación y, de forma lógica, a la industria del entretenimiento.
La neutralidad es complicada y vemos a artistas que se enfrentan verbalmente a sus políticos, otros que las apoyan y los que desean no pronunciarse. Básicamente, esa palabra tan de moda últimamente: polarización.
Uno de los ejemplos más representativos fue la cancelación de El sabio a pocos días de su estreno. La serie de Apple TV protagonizada por Jessica Chastain trata de una investigadora que busca terroristas en Internet y su lanzamiento se retiró tras el asesinato de Charlie Kirk. Es una historia que podría molestar a los miembros de MAGA por la cercanía de algunos de los terroristas con sus ideales. Sin fecha anunciada de momento, parece que hasta la misma actriz da por hecho que no se lanzará en un futuro próximo.
Basta con analizar el calendario de estrenos de 2026 para entender el viraje de la industria estadounidense y el cambio de coordenadas, lo que ya no se producirá en este nuevo ciclo. Las mayores preparen menos películas con diversidad, por ejemplo.
Como siempre que hay un político de esta clase, habrá una cultura que desaparecerá de la primera línea, aunque siempre tendremos creadores más temerarios y pequeños proyectos que la aborden. Si no se prohíbe, seguirá existiendo.
