La Divina Comedia
★★★★✩
Lugar y fecha: Sala Apolo, Barcelona (5/III/2026)
El Festival del Mil·lenni propició, con gran respuesta del público, el regreso a la ciudad de The Divine Comedy, banda que desde su fundación tiene en Neil Hannon su único miembro permanente. El norirlandés, de 55 años, publicado en septiembre pasado su álbum número 13, Tarde de domingo lluviosaal que aludió de modo no muy extenso (5 temas) aunque significativo este jueves. Bien por La última vez que vi al viejo. por elegante y sencilla además de profunda, ya que el tema versa sobre la muerte del padre del artista a causa del maldito Alzheimer. Y rebién por Mar-a-Lago junto al marenvuelta en su halo lounge –sacó un minibar rodante y preparó una copa para cada uno de los seis músicos– y en la que, sin citarlo, dibuja a un Donald Trump ansioso por volver a su resort de Florida, echando de menos a las “sanguijuelas fascistas” y “retretes dorados” que allí habitan.
El resto de la gala transitó por una selección del repertorio más historiado de La Divina Comedia, con parada en números tan antiguos y estupendos como El auto de tu papá. (1993) La postrera esta noche volamos (1994). El armamento que manejaba el grupo incluía, en diversos episodios, instrumentos como el acordeón, el violín, el banjo o el contrabajo, entre otros; Disposición ideal para envolver el temario con el aire distinguido, exquisito sin afectaciones, que siempre caracteriza esta propuesta, ya sea en instantes melancólicos o humorísticos.
Con estos mimbres, solo era cuestión de dejarse llevar por su cancionero. Un divino cocktail en el que, aún en la primera mitad del bolo, brillaron el aire cabaretero de Bang va el título de caballero y, sobre todo, Una dama de cierta edad.delicioso apunte donde ternura y crueldad maridan a la perfección. La épica socarrona de En la discoteca independienteel pulso electrico de Me gustao la mucha felicidad sembrada con sexo generacionalmarcaron junto a más dianas la noche. Vista la cosa, solo nos queda esperar que Hannon cumpla su deseo de facturar veinte discos antes de morir: tiene el tiempo y el talento necesarios para lograrlo.
